Transcurría el año 2095, en un desconocido Planeta Tierra. La sociedad había experimentado grandes cambios en todos los ámbitos de la vida, incluido el deporte.
En uno de aquellos días dos niños estaban jugando cerca de un túnel. Éste había sido una estación ferroviaria, y tan sólo era utilizado como almacén.
Por alguna razón, nuestros pequeños se adentraron en la oscuridad ajenos al peligro que entraña tal acción.
Ya en el interior, según avanzaban, observaron una luz de color violeta. Estaban perplejos y aunque su cabeza les decía que no debían continuar, la curiosidad por aquella luminosidad era mayor.
Encontraron un gran cofre. La citada luz emanaba de su interior, y aunque dubitativos procedieron a comprobar lo que había en su interior.
Les pareció un gran tesoro. Diferentes objetos; camisetas, bufandas, botas, grabaciones y algunas publicaciones relacionadas con un equipo de fútbol de la antigüedad.
Todos los objetos portaban un escudo y los colores de aquella luz, el blanco y el violeta.
Al ojear las revistas, comprendieron el valor de las reliquias encontradas, correspondientes a un Club que mediado el siglo XXI fue el dominador del fútbol continental.
Se enfundaron las camisetas, sintiendo el escudo y los colores con pasión.