Siempre tengo una sonrisa en los labios y una mirada tierna. Me encanta rodearme de niños y niñas ataviados con mis dos colores favoritos.
Corro la banda con rapidez, despertando simpatías, aplausos y saludos en la grada, derrocho pasión pucelana por mis cuatro costados y en ocasiones hasta sirvo de canasta en los entrenamientos de nuestros jugadores.
Todas aquellas almenas que estén interesadas y sean aficionadas al Real Valladolid, diríjanse al estadio José Zorrilla. Voy allí cada dos domingos y algún que otro miércoles.
¡Oh! He olvidado presentarme. Mi nombre es Pucelo.