Frente a un folio en blanco son numerosas las ideas que surgen acerca de lo experimentado en los años transcurridos como aficionado del Pucela.
Aquel primer día en el estadio con tantas emociones... Qué decir del título conseguido, el cual tuve la suerte de vivir y que permanece en la retina con ese trofeo en alza. Los viajes a otras ciudades donde visitábamos los campos de los rivales y en los que los regresos eran de uno, equis o dos. Una larga lista de futbolistas y técnicos en el transcurrir de las temporadas recopilados en cromos y recortes, como si del árbol genealógico del club se tratara.
Cada aficionado aporta un sinfín de menciones en las que expresa sentimientos y vivencias diferentes, aunque siempre con un denominador común, nuestro Pucela.
Otras aficiones también viven sus colores, pero el Pucela es mi equipo, y por ello le dedico estas palabras de agradecimiento, que escribiré en color violeta, por hacerme pasar tan buenos momentos.
Sólo uno será el ganador del certamen, pero su experiencia y su sentir será el de todos nosotros.
Me dispongo a partir hacia el estadio, quizá hoy experimente algo especial que plasmar en este folio aún en blanco.