«Reunidos en la calle del Duque de la Victoria, número 4, a las diez de la noche, acordamos que el Club Deportivo Español y la Real Unión Deportiva quedarán fusionados definitivamente y constituirán un nuevo club cuya denominación será la de Real Valladolid Deportivo...»
Ignoraban que creaban algo más que un club de fútbol.
Había nacido una pasión por un deporte y una entidad estandarte de toda una ciudad, un sentimiento indescriptible en blanco y violeta. Una ilusión y un orgullo resumidos en dos palabras: Real Valladolid.
Hoy, casi ochenta años después, con una historia repleta de amargas decepciones y de gestas épicas e inolvidables, miramos al futuro con entusiasmo, esperanzados de ver a nuestro equipo modesto pero incombustible, nuestro Pucela, alcanzar la gloria.
Muchos son los inolvidables que lo han hecho grande, y otros tantos los que no dejaremos de estar a tu lado. Nunca lo hemos hecho desde aquel día histórico y lejano.
«... En la ciudad de Valladolid, a día 20 de junio de 1928».