- ¿Por qué eliges una opción tan difícil? [Susurros en el viento]
- Yo no la he elegido, he nacido así. [¿Quién eres?]
- Entonces… si pudieras cambiar, ¿lo harías? [Soy tu conciencia]
- ¡Jamás! [Aléjate de mí sucio impostor]
- ¿Tan atormentado estás que ya ni siquiera escuchas?
- No es eso…
- ¿Qué es? ¿Acaso no te atreves a reconocer un error?
- Nadie ha dicho que sea un error.
- ¿No lo es? [La voz se torna maquiavélica…] ¿No lo es acudir a un estadio que no se llena? ¿No lo es que su única aspiración sea no descender? ¿No lo es que no tenga ninguna estrella? ¿No lo es que sólo hablen de él a la sombra de los grandes?
- ¡Cállate! [Un lamento detiene al diablo del viento…] Tú no lo entiendes… El estadio no se llena de gente, se llena de pasión, de entusiasmo y de sueños. No sólo hay aspiraciones, hay ambiciones como ilusionar y emocionar a todos los aficionados. Y las estrellas… no las necesitamos para brillar, somos un equipo con luz propia. Olvídate de los grandes, el último que vino aquí se fue llorando… pero tú no lo entiendes.