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2-4: El Pucela paga cara una mala tarde

El Leganés explotó al máximo los errores de un Real Valladolid que no encontró su mejor versión

Sábado, 01 de Diciembre de 2018 - 19:15

Un 2-4 en un marcador lleva a pensar en una superioridad aplastante de un equipo ante el rival. Nada más lejos de la realidad. El C.D. Leganés ganó este sábado con todas las de la ley en Zorrilla, pero tampoco lo hizo tras un partido brillante. Sencillamente, se defendió con una disciplina estajanovista, desquició al Real Valladolid y le hizo cometer errores de los que se aprovechó sin piedad.

No se trata de restar ni un ápice el mérito pepinero, sino todo lo contrario. Quizá se junto el hambre con las ganas de comer: el C.D. Leganés supo cómo hacer daño a un Real Valladolid, que salvo en el primer cuarto de hora de la segunda mitad no encontró su mejor versión.

La propuesta defensiva del C.D. Leganés nubló el brillo blanquivioleta. El Real Valladolid se enredó un una maraña de combinaciones que no le llevaron a ninguna parte. Por dentro, ese balón que se quería filtrar entre los centrales, siempre acababa en robo. Por fuera, en menos ocasiones, los centros fueron insustanciales.

Cómodo en su papel defensivo, el Leganés, además, explotó el balón parado. Dos córners en la primera parte le otorgaron un engañoso 0-2 al descanso. Fueron dos acciones aisladas de las que el conjunto madrileño obtuvo una rentabilidad desproporcionada.

En la reanudación, el Real Valladolid salió como un torbellino y rápidamente generó todo el peligro que no había creado en los 45 minutos anteriores. En el minuto 50, Toni redujo distancias y abrió un nuevo partido. Pero el capítulo se cerró con un error de Masip, que dejó correr el balón para atrás a una cesión de Calero, pero el delantero Carrillo, ya en carrera, le atropelló para meter la puntera y marcar sin remisión.

Si tampoco era el día de Masip, toda una garantía bajo los palos, es que este sábado, no era el día del Pucela. Una mala tarde la tiene cualquiera. Una tarde aciaga que pagó muy cara y ante un rival directo.

Con el 1-3 y 25 minutos por delante, había tiempo para la reacción, por supuesto, pero el mazazo dejó muerto al Real Valladolid. Al contrario, envalentonó por momentos al C.D. Leganés, que hizo leña del árbol caído. Carrillo anotó el 1-4 en el minuto 74 y poco después volvió a anotar de otro cabezazo arrollando al defensa, pero esta vez el colegiado sí anuló el tanto.

El gol de Unal en el descuento para cerrar el 2-4 fue una mera anécdota.

Etiquetas de la noticia:

Crónica

C.D. Leganés

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