
Viernes, 01 de Enero de 2010
14:36
Borja, tienes más razón que un santo. Me ha gustado lo de feliz vida... lo mismo para ti. Un saludo.
Jueves, 31 de Diciembre de 2009
23:10
:-) :-) :-) :-) :-) :-)
Jueves, 31 de Diciembre de 2009
23:00
Muy bueno.
Jueves, 31 de Diciembre de 2009
16:05
Sonríe tú también y que en el 2010 las cartas que juegues sean buenas y la firma sea aquí, por favor. Yo sonrío y estoy de acuerdo en todo lo que has escrito. Jugaré las mías para que salga lo mejor posible. Salud.
Hasta siempre, 2009
Buenas tardes a tod@s, o días, o madrugadas, mediodías... Quería hacer esto antes, pero llevo mucho movimiento últimamente. Así que estoy aquí, sobre la bocina o sobre las campanadas, mejor dicho.
Soy poco supersticioso la verdad, siempre he pensado que cada uno se forja su destino, su camino, o cómo queramos llamarlo, y que cada cosa que ocurra en la vida, ya sea por nuestros actos o por lo de los demás, tiene sus consecuencias en un futuro cercano, medio o muy lejano. Mi propia y corta experiencia hasta hoy, me lo ha demostrado así. Unas veces es mala. Otras, buena.
Sin embargo, soy muy nostálgico, demasiado creo yo. Puede ser también porque me considero afortunado con la gente que tengo alrededor o que tengo siempre presentes, aunque no estén cerca físicamente por las situaciones de la vida que me ha tocado vivir o por los momentos que he pasado. No todo ha sido bonito, también hubo cosas feas, malas y desagradables, como nos ocurre a todos pero eso quizá haga que lo bueno se saboree mejor, se aprecie el doble y aprendas a conocer mejor a las personas que están a tu lado.
Estos días, la gente está llena de buenos propósitos, de buenas intenciones, de perdón, de reencuentros... Y a mí eso no me gusta. Me encanta la Navidad (porque veo a un montón de gente querida, los niños están emocionados, tengo vacaciones para estar en mi tierra con los míos), pero no entiendo por qué la gente sólo tiene esos detalles en fechas señaladas, por qué no salen de uno durante todo el año los buenos propósitos, las buenas acciones y los buenos deseos. Porque, ésa es otra, se piensa en muchas cosas, en cumplir ciertos deseos, pero luego, se queda todo en una falsa promesa.
Todos nos deseamos cosas buenas, nos felicitamos las fiestas, despedimos el año, felicitamos el nuevo año... Y todo eso está genial, es muy bonito, pero a los cuatro días ya estamos girándonos en la calle al ver al vecino que sólo saludamos en fiestas, bajamos la cabeza en el ascensor... ¡Tanto cuesta decir buenos días y sonreir!
En 2009 lo he pasado muy bien, he conocido a gente muy buena, me he llevado sorpresas, decepciones, he hecho cosas malas, cosas buenas, también he pasado malos momentos... Pero ha sido un año muy especial, que siempre recordaré, al igual que los veintisiete anteriores. Es un año más que he vivido, que he celebrado, disfrutado y compartido con mucha gente querida y apreciada. He conocido más a una persona que tenía muchas ganas de hacerlo (y no es Leyva ni Rubén, que también), y pude comprobar lo que creía...
En resumen, que al siguiente año no le pido nada en especial, más bien no le pido nada, sólo quiero seguir con mi vida, jugando las cartas que me reparte, a mi manera, y con mi forma de ser feliz. Tengo muchas esperanzas en ciertos aspectos, que me encantaría cumplir, pero no sólo para el año que viene, sino para el resto de lo que me queda de vida. Lo básico: Una sonrisa en la cara siempre.
CITA: No es necesario elevar la voz cuando se tiene la razón...
Felices fiestas a tod@s de corazón, y feliz vida, no solo año...
Y sonreid, por favor, sonreid siempre...
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