El Real Valladolid y el Real Betis quisieron ganar en Zorrilla, pero ambos se tuvieron que firmar las tablas al final del partido (0-0), aunque en el cómputo general del partido, fue el equipo blanquivioleta el que dio más sensación de poder llevarse los tres puntos en la recta final del encuentro, más por puro empuje que por ocasiones claras, aunque tuvo dos centros envenenados desde la banda derecha no encontraron rematador a bocajarro por un suspiro.
El partido, como estaba previsto, se movió más en el terreno de la pelea que en el de la floritura. Los nervios nublan las ideas y la pesadez del terreno de juego por la abundante lluvia caída en Valladolid en las últimas horas, las piernas.
El Real Valladolid y el Real Betis se entregaron a un derroche físico sin cuartel, sin que apenas en momento alguno uno de los dos equipos acabara imponiéndose al otro, ni en el centro del campo ni en las áreas.
Tanto unos como otros quisieron ganar y eso dio al encuentro mucha velocidad, aunque el césped estaba muy rápido y no facilitaba la precisión. Pero esas ganas de ganar hicieron que el partido se rompiera en muchas fases y sólo la falta de precisión de ambos equipos en los centros al área o en el último pase dejaron las porterías a cero. En cualquier caso, tanto Sara como Mariño, cuando tuvieron que intervenir, lo hicieron de forma perfecta.
Tras este empate, el Real Valladolid se queda con 16 puntos en la tabla y el Real Betis con 11. La guerra por la permanencia tendrá una nueva batalla el próximo viernes, a partir de las 21 horas, con el Granada, en Los Cármenes. Será la última de la primera vuelta de la Liga.