El Pucela cosechó en la noche de este viernes una nueva victoria -la quinta consecutiva- en la Liga Adelante, al derrotar por 0-1 (Javi Guerra, min. 42) al Villarreal B en el Mini Estadi de la ciudad deportiva del Club amarillo, en un partido extraño, primero por la increíble superioridad del Real Valladolid en la primera parte, que debió retirarse al descanso con un 0-3 por un juego brillante y ocasiones inmejorables atajadas por el portero Mariño, y por el giro que dio el encuentro en la segunda, con un dominio local que, pese a la calidad de los jóvenes jugadores locales, no puso en mayor peligro la victoria blanquivioleta.
Sin ninguna duda, la primera parte del Real Valladolid ante el Villarreal B fueron los mejores 45 minutos del equipo en esta campaña. Por momentos, el Pucela bordó el fútbol y si no hubiera sido por la magistral actuación del guardameta local, el internacional Sub 21 Mariño, el resultado podría haber sido una goleada escandalosa a favor de los hombres de Djukic, que se cansaron de dar pases desde su defensa hasta plantarse con una facilidad pasmosa ante el arco local. Javi Guerra y Óscar, en dos "manos a mano" clarísimo, tuvieron las mejores ocasiones, por no desgranar otros disparos con marchamo de gol, como los de Bueno y Nauzet, a los que respondió el guardameta villarrealense con paradones de postal.
Curiosamente, tras un recital de fútbol, el gol llegó de la manera más "fea", ya que tras un córner, el cabezazo impecable de Marc Valiente en el primer palo y la enésima estirada felina de Mariño, el balón quedó suelto y en la melé subsiguiente un defensa trató de despejar de tal forma que rebotó en Javi Guerra y el delantero blanquivioleta, que había dispuesto antes de dos ocasiones clarísimas, anotó su decimoquinto gol.
Mariño detuvo este "mano a mano" con Javi Guerra en el comienzo del partido.
En la segunda mitad, el Real Valladolid replegó líneas y el Villarreal lo intentó. De dominado pasó a dominador, pero mientras el Pucela había conseguido poner de los nervios a Mariño, los jóvenes jugadores de Julio Velázquez no consiguieron la forma de inquietar lo más mínimo a la defensa menos goleada de la Liga Adelante, ni mucho menos a Jaime, que cuando tuvo que hacer acto de presencia lo hizo transmitiendo una seguridad sobresaliente.
No obstante, al Pucela, sin el balón y sin encontrar la forma de salir a la contra, le tocó trabajar y muchos jugadores acabaron con molestias, como Balenziaga, que descansará el próximo partido ante el Cartagena por acumulación de amonestaciones.
Si el dominio local hubiera fructificado en algún gol -aunque no dispuso de ocasiones para ello-, el Real Valladolid podría haber tirado por la borda una victoria que debió quedar zanjada en la primera parte, pero al final el Villarreal B no encontró la inspiración para desengrasar la maquinaria blanquivioleta y los puntos, más que merecidamente, viajaron para Zorrilla.
El Pucela suma de tres en tres y sigue transmitiendo ilusión.
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Fotografía de Portada y Superior (Ammedia): los jugadores del Real Valladolid celebran al final del partido la victoria. Galería fotográfica completa en Facebook/RealValladolid.