El Real Valladolid ganó en la tarde-noche de este domingo por 0-3 en el Nou Estadi de Tarragona en el partido que cerraba la jornada inaugural de la Liga Adelante, segunda del calendario tras la suspensión de la primera por la huelga de los futbolistas españoles planteada el pasado fin de semana. Dos goles de Alberto Bueno -que tomó el testigo goleador del lesionado Javi Guerra- y otro más de Jorge Alonso (el segundo por orden cronológico) tras hacer la pared con el delantero madrileño, pusieron la rúbrica a una goleada que debió ser más abultada, puesto que la diferencia entre el Nástic y el Real Valladolid sobre el terreno de juego fue abismal.
Djukic no sorprendió en el once. Jugaron Jaime Jiménez en la portería; Barragán y Peña en los laterales; Juanito y Jesús Rueda en el eje de la zaga; Álvaro Rubio por delante de la defensa, con Jorge Alonso unos metros más adelantado al riojano por el centro de la medular; Marquitos y Sisi en los extremos; Óscar en la media punta; y Bueno en la delantera. Pero sí introdujo una variante táctica importante: Marquitos y Sisi jugaron a pierna cambiada, es decir, el ibicenco entró por la derecha y el albaceteño lo hizo por la izquierda. Ambos bascularon constantemente al centro, donde el Real Valladolid siempre tuvo una superioridad numérica que desbordó literalmente al Nástic. Y los beneficiados fueron Barragán y Peña, que doblaron la banda una y otra vez, poniendo centros letales.
Primer once del Real Valladolid en la temporada 2011/2012.
El Real Valladolid acertó a marcar tres goles en el tramo final de la primera parte, pero lo cierto es que en la segunda mitad la superioridad de los blanquivioleta (hoy de negro ya que jugó con su segunda equipación) fue tal que pudieron anotar fácilmente otros tres goles más.
Ni el Nástic, que se vio afectado por varias bajas, tuvo argumento alguno para contrarrestar la presión de los vallisoletanos sin balón y crear peligro ante Jaime, salvo en la primera media hora inicial de tanteo, en la que estuvieron igualadas las fuerzas, ni mucho menos pudo sofocar el incendio que amenazaba su área cada vez que los hombres de Djukic, con mucha pólvora arriba, llegaban hasta allí.
Así, brillaron a gran altura todos los jugadores y el Real Valladolid dejó una gran imagen en Tarragona y sensaciones de equipo que sabe a lo que juega -algo que ya había demostrado en la pretemporada- y que tiene mucha dinamita en el campo contrario. Y eso que Guerra se quedó en Valladolid lesionado y Saná Camará casi ni ha aterrizado en Zorrilla.
Los jugadores del Real Valladolid se felicitan tras el primero gol.
Sólo dos "peros" tuvo en su debe el Pucela. El primero, que en un partido fácil, vio cuatro amarillas, por tan solo una el rival, situación que quizá no permitió la aparición en el campo de Aquino, que tal y como estaba el partido, con su velocidad, podría haber desangrado al Nástic, pero Djukic prefirió cambiar a los amonestados (Álvaro Rubio, Sisi y Jorge Alonso) y no variar el dibujo (entraron Baraja, Jofre y Nafti). El segundo, anecdótico, que el Real Valladolid se quedó a un gol más de ser el primer líder de la Liga Adelante. Lo mereció por juego y ocasiones (Bueno, por ejemplo, tuvo dos remates más con marchamo de gol), pero no llegó el tanto en la segunda parte.
Así pues, el Real Valladolid arranca en la tabla como segundo clasificado y así recibirá el próximo sábado, a partir de las 22 horas al Córdoba. Antes, este miércoles, a partir de las 21 horas, el Pucela disputará el Trofeo Ciudad de Valladolid ante el Getafe.
Más información de este partido, aquí.
Fotografías(Ammedia). En Portada: Raúl Fuster corta con la mano una internada de Barragán. Arriba: Bueno y Óscar se felicitan tras el tercer gol.
Alberto Bueno logró un doblete.
Bueno fue una pesadilla para la zaga del Nástic.
Marquitos tuvo un par de ocasiones de gol, pero esta vez no marcó.
Marquitos jugó en la banda derecha, lo que le permitió ensayar el disparo con peligro en un par de ocasiones:
Bueno felicita a Jorge Alonso, autor del segundo gol del encuentro.
Óscar, como el resto de sus compañeros, cuajó un buen partido en el Nou Estadi de Tarragona.
Los pocos aficionados en la grada del Nou Estadi disfrutaron con la victoria de su equipo.
La afición blanquivioleta, en Tarragona.