La selección paraguaya, capitaneada por el cancerbero blanquivioleta Justo Villar, despidió a lo grande 2010 con una goleada sin paliativos ante Hong Kong (0-7). La albirroja fue muy superior a los asiáticos en su último amistoso de un año en el que hicieron historia con la clasificación para los cuartos de final de la Copa del Mundo.
Villar tuvo una tarde tranquila y próximamente emprenderá el largo viaje de vuelta a Valladolid para reintegrarse con el grupo y poder formar parte de la expedición que se desplazará a Jerez. Está principio que el arquero se reincorpore este viernes a los entrenamientos.