El Real Valladolid logró en la mañana de este domingo un triunfo ante el Real Betis que le sirve para frenar en seco la caída libre en la que estaba desde hacía muchas jornadas. La victoria ante el Recreativo la pasada semana, con 10 futbolistas, marcó un punto de inflexión que tuvo su continuidad ante el conjunto verdiblanco.
Ahora sí, el Pucela ya puede decir alto y claro que no está crisis. No sólo por dos victorias consecutivas que cierran una racha nefasta de resultados y le alejan del descenso -ahora se queda a 7 de abajo y a 6 de la promoción de ascenso-, sino por la forma en la que estos dos triunfos han llegado. En Huelva, con un trabajo a destajo, jugando toda la segunda parte con 10 jugadores, y esta mañana, en Zorrilla, con la misma entrega, pero, además, con destellos de calidad, en una línea de un fútbol mejorable, por supuesto, pero más que aceptable, sobre todo porque enfrente el Real Valladolid tuvo a la que es, de largo, la mejor plantilla de la categoría, por mucho que el Real Betis haya entrado en un bache inexplicable de cinco derrotas consecutivas.
De uno de los destellos de calidad de los atacantes vallisoletanos -Nauzet, Javi Guerra y Álvaro Antón- nació el gol, en un momento importante, justo antes del descanso. Álvaro inició la jugada en la media punta, Barragán la dio continuidad para Nauzet en profundidad y el centro del canario lo facturó Javi Guerra. Asistencia del canario y gol del malagueño. Lo de casi siempre.
Javi Guerra tuvo que pelearse con toda la defensa bética y no pudo entrar mucho en juego, pero volvió a marcar.
Antes de este tanto, el Real Betis había puesto contra las cuerdas al Real Valladolid en la primera parte, aunque fue más mérito de los visitantes, que salieron muy metidos en el partido, dispuestos a salir a cortar de raíz una racha de cuatro derrotas consecutivas, que demérito de los vallisoletanos, que estuvieron serios en líneas generales.
En estos primeros minutos, el Real Betis consiguió meter varios balones a la espalda de la defensa -algunos en fuera de juego- y los nervios en la zaga blanquivioleta aparecieron en la medida que los verdiblancos veían cerca el gol. Las mejores ocasiones visitantes fueron un mano a mano que sacó Jacobo y un remate rozando el palo.
Pero el Real Valladolid también jugó bien sus bazas. Por ejemplo, aprovechó que el extremo zurdo Salva Sevilla se iba mucho al centro para organizar el juego, para crear constantes "2 para 1" en esa banda entre Nauzet y Barragán ante el lateral Nacho. De esta forma nació el gol y de esta forma llegaron varias llegadas tanto del extremo canario como del lateral andaluz.
En la segunda mitad, Pepe Mel movió el banquilló para frenar esta sangría con la entrada en la banda de Ezequiel, pero para entonces el Real Betis lo que necesitaba ya era marcar.
Con el marcador a favor, el Real Valladolid, por fin, supo jugar una segunda parte muy inteligente. Trabajó para cerrar las líneas de pase, hubo constantes ayudas para evitar inferioridades, tuvo fuerza para llevarse los balones divididos y estuvo contundente en el despeje, y con criterio para no encerrarse en el área y manejar el balón con cierto peligro. En definitiva, como lo fue en Huelva, el Pucela fue muy competitivo y ganó porque, poniendo todos los ingredientes en la balanza, fue mejor que el Real Betis. Y ser mejor que el Real Betis, hay que insistir mil veces, no es nada fácil.
Con este fútbol, el Pucela estuvo firme como una roca y el Real Betis fue a menos, sencillamente porque el reloj le corría muy rápido y se estrellaba una y otra vez contra un muro blanquivioleta que, ahora sí, parece sólido.
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Fotografía Superior (Gonzalo Martín): Javi Guerra se puso una gorra para celebrar su gol en homenaje al Pibe Aramayo, en el "dique seco" por una inoportuna lesión en la espalda. En la imagen, Jordi, el mejor jugador sobre el césped, abraza al delantero.
Reportaje fotográfico de Gonzalo Martín:
Las galopadas de Barragán por la banda derecha trajeron en jaque a Nacho, el lateral zurdo del Betis.
Jordi y Juanito cuajaron un buen partido en el centro de la defensa. El central ilerdense estuvo inconmensurable y Juanito cada partido va a más.
Peña no pudo desdoblarse mucho en ataque por su banda. El lateral estuvo muy pendiente de tapar su banda, donde secó a uno de los mejores jugadores de la categoría, Rubén Castro, que acabó como delantero centro cuando en el minuto 70 entró Jonathan Pereira en la banda derecha por Jorge Molina, hasta ese momento la referencia en la punta del ataque del Real Betis.
Nafti volvió a jugar una hora mientras encuentra su mejor puesta a punto. Pese a no estar al 100%, su presencia en el centro del campo da mucho empaque al equipo vallisoletano.
Baraja realizó un partido muy completo, tanto en defensa como a la hora de desplazar en largo el balón, como en la imagen.
Ante la ausencia por sanción de Óscar, Abel Resino optó por un trivote, con Baraja por delante de la defensa y Nafti y Jorge Alonso unos metros más adelante. El charro trabajó en la presión a los centrales andaluces para que no sacaran el balón limpio desde atrás.
Álvaro Antón ocupó el extremo zurdo ante la baja por lesión de Sisi. El burgalés fue de menos a más, buscando el centro en la mayoría de sus acciones, y acabó en la banda derecha tras la entrada de Jofre por Nauzet.
Nauzet volvió a dejar notas de su calidad. En esta ocasión chutó con la zurda desde fuera del área en un disparo que se fue por encima del larguero.
Jofre entró por un agotado Nauzet en el minuto 68, en un único movimiento que supuso un movimiento de piezas en los locales, puesto que Álvaro Antón se cambió de la banda izquierda hasta la derecha y el extremo catalán se colocó como extremo zurdo. Antes, el minuto 57, Matabuena había entrado en el medio centro por Nafti y después, en el minuto 86, Jesús Rueda relevó a Jorge Alonso.
Jacobo saluda al portero bético, Casto, al final del partido. Abel Resino decidió que Jacobo volviera a la portería por la lesión de Justo Villar, dejando en el banquillo a Javi Jiménez, mientras que Pepe Mel, por primera vez en la temporada, dejó a Goitia en el banquillo y le dio los guantes de titular a Casto.