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1-1: El Pucela se desespera ante el Levante

Los blanquivioleta no encontraron el camino para romper la tela de araña del equipo valenciano

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El Real Valladolid sumó un punto ante el Levante tras empatar a un gol en el partido que este viernes abrió la jornada 25ª de la Liga BBVA. Víctor Casadesús inauguró el marcador en la primera parte (minuto 25) tras cabecear una falta lateral y Javi Guerra estableció las definitivas tablas en el arranque de la segunda mitad (minuto 52), con el único remate que consiguió descerrajar el candado del Levante.

El empate deja al Real Valladolid en la misma posición, antepenúltimo con 22 puntos en 25 jornadas, a la espera de lo que hagan sus directos rivales el fin de semana y antes de enfrentarse el próximo sábado 1 de marzo, a partir de las 16 horas, en el Estadio La Rosaleda al Málaga, el equipo que le antecede por el momento en la tabla, con dos puntos más.

El Levante impuso su ley, la ley del del trabajo, de la tranquilidad y del orden defensivo, consciente de qué tiene que hacer para competir con solvencia. Levantó un muro delante de Keylor Navas y el Real Valladolid no encontró con la forma ni de pisar el área. Las combinaciones blanquivioleta estaban nubladas y en ningún momento se encendió la inspiración que el Pucela necesitaba para romper un entramado defensivo infranqueable, en el que la contundencia era una constante.

El que más lo intentó fue Valdet Rama por la banda izquierda, pero la luz se apagaba a la hora del pase definitivo o moría en los centrales tras el centro al área, donde ni Osorio ni Javi Guerra tuvieron oportunidad de remate.

Por la derecha, Larsson y Rukavina, con la ayuda de Rossi, también trataron de encontrar algún resquicio para complicar la vida al Levante, pero tampoco pusieron en problemas a la zaga azulgrana.

El Levante U.D., sin prisa, sólido atrás e incansable en el trabajo de su centro del campo, esperó agazapado su ocasión, bien al contraataque, bien a balón parado, donde su poderío es incuestionable, más aún desde la llegada en el mercado de invierno de un especialista como Víctor Casadesús, que a la salida de una falta lateral, en el minuto 25, conectó un cabezazo imparable para Diego Mariño y puso el 0-1.

El gol encajado no hizo sino aumentar la ansiedad de los hombres de Juan Ignacio, que quisieron reaccionar, pero se dieron de bruces con la muralla valenciana, hasta el punto de que Keylor Navas solo tuvo que intervenir en un disparo sin peligro de Javi Guerra desde el pico del área.

El Real Valladolid necesitaba que el partido diera un giro radical para salir de la dinámica en la que había entrado. Y lo encontró en el arranque de la segunda parte, cuando Javi Guerra cazó un balón suelto en el área, que remató mordido, de tal forma que el balón se envenenó despistando tanto a Keylor Navas como a Vyntra, que tampoco acertó a sacar el esférico, que entró llorando en la portería valenciana.

Pero tras el empate, el Levante hizo una lectura nueva del encuentro y lo llevó a un terreno enfangado en el que se mueve con oficio, con pérdidas de tiempo que desesperaron a la grada y en las que el colegiado también se perdió. A velocidad de vértigo, el fútbol se diluyó y el Real Valladolid se fue desangrando porque era el que necesitaba vencer mientras que el Levante daba bueno un empate para alcanzar la séptima jornada sin perder y llegar hasta los 33 puntos.

En la última media hora, con los cambios el Levante consiguió frenar aún más el partido, mientras que Juan Ignacio, en el último cuarto de hora, buscó un nuevo guión con la entrada de Víctor Pérez, Omar y Manucho, pero los vallisoletanos no consiguió variar el curso de los acontecimientos, que finalizaron con las tablas en el marcador.