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LaLiga

1-1: Punto que sabe a poco

El buen partido del Real Valladolid no tuvo la recompensa del triunfo a pesar de los méritos realizados para ello

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Real Valladolid y Celta de Vigo repartieron puntos (1-1) en esta tercera jornada de LaLiga, un empate que se antoja escaso a la luz del buen partido realizado por el equipo local. 

De menos a más, el Pucela fue quien asumió las riendas del partido. Y aunque la producción ofensiva tardó en llegar, en una primera mitad que tampoco tuvo mucha pólvora, en el minuto once ya avisó Fede San Emeterio con un disparo con la zurda dentro del área, después de un córner, que se marchó arriba. Respondió Denis Suárez casi al instante, con un mano a mano errado.

Toni Villa se hizo con las manijas en la media punta y, bien asociado con Orellana y los hombres de arriba, los blanquivioleta incrementaron su presencia el campo contrario y merodearon de manera constante por el área rival. En el 17’ el murciano se asoció con Guardiola pero el delantero no pudo culminar con éxito la jugada debido al acierto de Iván Villar. Y Guardiola también tuvo en sus botas el primero en una falta directa cerca del área que se fue alta.

Sin embargo quien obtuvo recompensa fueron los gallegos, ya en el minuto 44, en un balón en profundidad a la espalda de la defensa que Aspas convirtió, prácticamente sin ángulo desde la línea de fondo, en el 0-1.

Con ganas de más
Tocaba remar contracorriente. Pero no se amilanó el conjunto de Sergio González, que lejos de acusar el golpe y bajar los brazos demostró en la segunda mitad su carácter. Dominador como en el primer acto, el Real Valladolid acechaban la portería rival y, si bien no se puso a prueba, por el momento, al portero visitante, la sensación era que el gol podía llegar en cualquier jugada. Toni Villa, desde la frontal, probó con un disparo que no encontró objetivo, y minutos después Nacho estrelló en el larguero, con violencia, un disparo de falta desde el lateral del área.

Tanto iba el cántaro a la fuente que este se acabó por romper. Lo hizo desde los once metros, una pena máxima forzada por Kike y transformada con serenidad por Sergi Guardiola, quien engañó a su rival y lo batió por bajo en el minuto 65.

La remontada a punto estuvo de culminarse en el 74', en un pase preciso de Kike Pérez a la carrera de Marcos André -quien debutaba en Primera Divsión-; el delantero quiso regalar el gol con un pase de la muerte que interceptó la defensa. Dos minutos después una gran jugada colectiva, trenzada con paciencia, movida de lado a lado a la espera de encontrar el hueco, estuvo cerca de suponer el segundo de los castellanos pero el disparo de Plano, después de la internada de Nacho en el área, salió. 

Son dos los puntos que acumula el Real Valladolid en este arranque de temporada, antes de encarar una semana exigente que llevará el miércoles a jugar en el Bernabéu y el sábado a recibir en Zorrilla al Eibar, antes de llegar al parón de selecciones.