En los últimos partidos de la Liga se pueden dar las carambolas más extrañas. Osasuna podía ganar en el Nou Camp, el Getafe al Numancia, el Espanyol en Almería y el Betis puntuar en Málaga. Y el Real Valladolid perder ante el Sporting. Lo increíble es que todos esos resultados se dieran a la vez. Pero se han dado y el Real Valladolid queda condenado a jugarse la permanencia en la última jornada, en la que se medirá al Real Betis en el Ruiz de Lopera en un encuentro dramático, similar al que se dio la temporada pasada en Huelva, porque el conjunto verdiblanco tampoco pudo certificar su permanencia en Málaga.
Para todos los aficionados que estuvieron en la noche de este sábado en Zorrilla, el resultado más increíble fue la victoria del Sporting. Sencillamente, porque el Real Valladolid fue el mejor. Por dominio y ocasiones de gol debió ganar, pero ni siquiera fue capaz de amarrar el empate que le daba la permanencia matemática.
Hasta la suerte le dio ayer la espalda al Pucela. Además del gol, tuvo ocasiones clarísimas para marcar en todas las fases del partido. Incluso tras el segundo tanto del Sporting, que fue un jarro de agua fría para los vallisoletanos, Ogbeche y Canobbio fallaron dos remates imposibles, el del uruguayo en el minuto 93 que hubiera dado la mínima recompensa que mereció.
Ya de salida la fortuna le fue esquiva a un Real Valladolid que salió lanzado y convencido de sus posibilidades. En el minuto 2, Cuéllar sacó una mano extraordinaria para atajar un remate potente de Pedro León y en la jugada siguiente Goitom remató al larguero con Cuéllar ya batido.
En los primeros minutos la superioridad blanquivioleta fue total y absoluta, gozando de la posesión del balón constantemente. Sólo un cabezazo de Barral en el minuto 20 puso en peligro a Asenjo.
El final de la primera parte fue como el arranque: sin suerte. En el minuto 40, el colegiado no señaló un penalti por mano de Sastre en una jugada de Óscar Sánchez y en el 44 Diego Camacho convirtió en un misil imparable un derechazo desde la frontal que adelantó al Sporting. Inverosimil, pero real.
Cuéllar, el héroe asturiano
En el descanso, 0-1 y muchos de los resultados de otros campos que también condenaban a sufrir al Real Valladolid.
En la segunda mitad el guión no varió. Con un cabezazo de García Calvo que obligó a una gran parada a Cuéllar, el mejor jugador del Sporting, el Real Valladolid comenzó su intento por empatar. El colegiado anuló un gol de Pedro León por fuera de juego posicional de Sesma (probablemente inexistente), Canobbio envió un balón rozando el larguero en una ocasión franca y por fin, en el minuto 69, una gran jugada de Pedro León fue culminada con un pase a Sesma, que batió a Cuéllar en el mano a mano.
Con el 1-1, Zorrilla fue un delirio, pero diez minutos después la fiesta se trasladó al Sporting porque Bilic, en una falta lateral, cabeceó el segundo gol. Otra vez el Sporting sacaba petróleo de su escasa producción ofensiva.
El final fue trágico. Ogbeche y Canobbio fallaron dos ocasiones clarísimas en el último suspiro del partido y dejaron la permanencia en el aire. Todo se decidirá en el Ruiz de Lopera.
Fotografías (Gonzalo Martín). En portada: Canobbio y Diego Camacho observan la trayectoria del balón en el remate del uruguayo que sacó en el descuento Cuéllar. Arriba: Asenjo, desolado en el centro del campo al final del partido.