Esta vez, sí. El Real Valladolid consiguió traducir su extraordinario momento de forma en el marcador y logró una victoria clara y contundente por 1-4 ante el C.D. Numancia en Los Pajaritos, donde el equipo soriano había firmado seis triunfos en sus seis últimos partidos. Una goleada que llegó al sumarse el buen juego con la eficacia que no había tenido en Zorrilla ante el Celta y el Almería.
Media hora duró el pulso entre el C.D. Numancia y el Real Valladolid. Se presumía un partido muy disputado, como todos los derbis entre sorianos y vallisoletanos, pero esta vez la historia cambió radicalmente en el minuto 32. El Pucela metió un balón al área muy fácil para el portero local, al que se le escurrió el balón como un pez, con la buena fortuna de que Javi Guerra estaba allí con la caña para marcar el 0-1 a puerta vacía.
El gol de Javi Guerra cambió radicalmente el partido. Sencillamente, el Real Valladolid, espoleado por la ventaja en el marcador y el aliento de sus más de 400 aficionados vallisoletanos en la grada de Los Pajaritos, dio un auténtico recital en el último cuarto de hora de la primera parte. Las combinaciones blanquivioleta se tornaron letales y las ocasiones fueron cayendo. Pero esta vez sí hubo eficacia rematadora: Sisi, en un jugadón personal, robó el balón en el centro del campo, se fue de dos defensas y marcó el 0-2 en el minuto 38, y Víctor Pérez, con un disparo desde la frontal tras un córner que tocó en un defensa y se fue a la escuadra, dejó el partido visto para sentencia en el minuto 43.
Claro que, hablar de "visto para sentencia" en un C.D. Numancia - Real Valladolid, con los precedentes históricos de este enfrentamiento, es, cuanto menos, temerario.
De hecho, cuando Julio Álvarez marcó el 1-3 en el minuto 52, en una falta que tocó en la barrera y Jaime quedó vendido, un escalofrío recorrió por el cuerpo de los vallisoletanos. Podía llegar una reacción racial del Numancia que volviera loco el partido, pero el Real Valladolid tuvo la cabeza fría y a base de tener el balón, moverlo con precisión, velocidad, verticalidad y apoyos constantes, desactivó la reacción Soriana.
Y cuando Javi Guerra enchufó el 1-4 en el minuto 61 tras una bonita jugada de Óscar, se acabó el partido.
Javi Guerra sumó a su pelea de los últimos partidos dos goles.
El Numancia no se rindió. Machín intentó el giro radical con la entrada de Del Pino, De Cerio y Cedric cuando todavía quedaba media hora de juego, pero el Real Valladolid siguió trabajando sin balón y jugándolo con mucha clase cuando lo tenía en su poder. Y así el Numancia, poco a poco, fue tirando la toalla. Ni a balón parado lo consiguió ante la contudencia de la zaga vallisoletana, que sacó todos los centros al área con una solvencia sobresaliente, sin echar de menos la ausencia en el eje de la zaga de Jesús Rueda por el trabajo sobrio de su sustituto, Juanito, y de Marc Valiente.
Con esta victoria, el Real Valladolid rubrica un gran fin de semana para sus intereses, ya que aumenta la ventaja sobre sus perseguidores (el Hércules y el Córdoba que perdieron y el Almería y el Elche que empataron) y recorta en dos puntos la diferencia que tenía sobre el Celta, que se queda ahora en cuatro puntos, aunque los gallegos tienen el golaverage a su favor.
Para subir directamente el Real Valladolid deberá sumar en las doce últimas jornadas cinco puntos más que el Celta. Este sábado, los vallisoletanos reciben a la U.D. Las Palmas el sábado a las 18 horas. El domingo, el Celta también jugará en casa, a las 20 horas, ante el Villarreal B de Julio Velázquez. Ganar a los canarios para dormir el próximo sábado a un punto de los vigueses es ahora el objetivo. Meter presión. Partido a partido. Seguir jugando bien al fútbol y ver puerta como esta tarde en Los Pajaritos. Poco a poco y siempre a ello.
Galería fotográfica de Ammedia sobre este partido, en Facebook/RealValladolid.
Galería fotográfica de Gonzalo Martín Velasco sobre este partido, en Facebook/RealValladolid.