Mientras en los Anexos hervían los transistores para tener noticias de lo que estaba haciendo el primer equipo en Valencia, el Promesas daba el do de pecho en otra más de las finales que tiene que disputar el filial hasta que concluya la temporada. Enfrente estaba un rival directo y el premio por conseguir los tres puntos era poder salir de los puestos de descenso por primera vez en muchas semanas, y los jugadores de Alfredo Merino no desaprovecharon la oportunidad. Aún queda mucho camino por recorrer hasta amarrar la salvación, pero la madurez de los jugadores les está permitiendo manejar a la perfección sus propios nervios y los de los rivales hasta el punto de que el Promesas se encuentra en el mejor momento de la temporada justo cuando de verdad hace falta.
El encuentro ante el Athletic Club se desarrolló tal y como se preveía. Los dos equipos apostaron a ráfagas por el juego de toque, aunque la solidez defensiva en uno y otro bando hacía casi imposible generar peligro más que en las jugadas a balón parado. Los rojiblancos fueron los primeros en llevar la iniciativa, sobre todo porque los locales salieron al césped de los Anexos bastante despistados. Hasta el minuto 11 de partido, en el que Cuerda conectó un zapatazo lejano que se fue alto por poco, el Promesas no empezó a dar señales de vida.
Poco a poco los de Merino se hicieron con el control del partido y, sin gozar de claras ocasiones de gol, empezó a llevar el peso. Un disparo de Niche que se fue por arriba y, principalmente, un cabezazo de Cuerda que rechazó como pudo Iago Herreras, fueron las mejores ocasiones para los blanquivioleta. Mientras, el Bilbao Athletic fiaba toda su producción ofensiva a la inspiración de Urku Arroyo y las jugadas a balón parado, que creaban peligro pero se paseaban por el área defendido por Lucas sin encontrar rematador. Justo antes del descanso, un atento Santi Santos evitó bajo palos el gol de Aimar Cid tras la mejor jugada hilvanada por los rojiblancos.

Fotografía (César Minguela): Marc se escapa de un bilbaíno.
En la segunda parte el juego siguió por los mismos derroteros, aunque con cada vez menos frescura en el ataque de ambos conjuntos. Apenas había oportunidades y Alfredo Merino se la jugó con cambios ofensivos sabedor de la importancia que tenían los tres puntos. El Bilbao Athletic, bien plantado sobre el terreno de juego, se mostraba infranqueable y pudo adelantarse en el marcador gracias a un contragolpe que no supo definir Aitor Ramos cuando se plantó solo ante Lucas. Fue la jugada clave del partido, puesto que apenas un par de minutos después llegaría el tanto inaugural.
Golazo de Rufino
Alberto envió en profundidad para un inspirado Sergio García que apuró la línea de fondo y servir un preciso pase de la muerte para que apareciera Rufino. Todo lo hizo bien el nueve. Desmarque perfecto al primer palo, control con la derecha, media vuelta fulgurante y zurdazo inapelable para batir por alto al cancerbero bilbaíno. Era el tercer gol que se cantaba con algarabía en los Anexos, puesto que el primer equipo ya vencía por 0-2 en Valencia gracias a la puntería de Llorente y Víctor.
En los últimos minutos los rojiblancos trataron de buscar el empate, pero el Promesas tiró de experiencia, la que da el haber estado todo el año en la zona peligrosa, para amarrar los puntos y asustar al contragolpe. En uno de ellos, ya en el descuento, Juanan aprovechó un balón muerto en el área para poner la sentencia y otorgar tres puntos de oro.
La victoria permite viajar a Zamora el próximo fin de semana con más tranquilidad para intentar sorprender a uno de los gallitos del grupo II de la Segunda División B.
Ficha técnica
(2) Real Valladolid B: Lucas, Juanan, Manu, Cuerda, Santi Santos, Jesús Rueda, Sergio García, Marc (Manasé, m. 61), Rufino, Carlos (Pablo Gómez, m. 58) y Niche (Alberto, m. 77).
(0) Bilbao Athletic: Iago Herreras, Ander Gago (Eneko Rubio, m. 36), Ander Larrea, Xabi Etxeita, Gaizka Bergara, Beñat Etxebarria, Nestor Susaeta (Julen Goñi, m. 66), Oinatz Bilbao, Eder Diez (Aitor Ramos, m. 71), Urku Arroyo y Aimar Cid.
Goles: 1-0 (minuto 79), Rufino; 2-0 (minuto 90+), Juanan.
Árbitro: Corral García, auxiliado en las bandas por Iñigo Martínez y Polo Fernández (C. T. Gallego). Amonestó a los locales Sergio García y Pablo, y a los visitantes Beñat Etxebarria y Aitor Ramos.
Fotografías (César Minguela): En portada, Manu conduce ante el acoso de un rival; arriba, Rufino, autor del primer gol del partido, controla en la banda.