El Real Valladolid consiguió ante el Elche su tercera victoria consecutiva (2-0), situación que le permite dejar atrás sus fantasmas. Y los fantasmas no eran otros que los cuatro últimos puestos de la clasificación, que se quedan a 10 puntos. Y ahora puede de nuevo "reiniciarse" para volver a mirar hacia el objetivo con el que arrancó la Liga, el ascenso, que pasa por meterse en el play-off, situado a tres puntos, aunque hay muchos equipos metidos en el medio.
Este sábado el Pucela consiguió vencer con comodidad al Elche, aunque hubo fases en las que el resultado estuvo un poco en el aire porque el equipo blanquivioleta se complicó él solo la vida al no dar la puntilla a su enemigo. Sin duda, el Elche, que acusó muchísimo las importantes bajas con las que llegó a Zorrilla, hubiera puntuado si el partido se hubiera disputado hace apenas un mes, pero ahora el Real Valladolid está en una dinámica positiva y ganadora, y supo amarrar un triunfo muy valioso.
El partido tuvo varias fases. En una primera, el Real Valladolid arrancó con mucha fuerza y su buen inicio le sirvió para dominar al Elche de cabo a rabo y sacar un penalti sobre Álvaro Antón que Nauzet transformó en el 1-0 (min. 8). Después el Pucela levantó el pie del acelerador y dejó hacer al Elche, que, muy flojo, no hizo nada. Tan sólo de una contra rapidísima tras un córner a favor del Real Valladolid, el equipo ilicitano se plantó con dos futbolistas ante Jacobo, con la fortuna para los blanquivioleta de que el que podía tirar en el mano a mano (Mantecón) se la cedió al otro lado al compañero (Carpio) para que la empujara... pero estaba en fuera de juego. Un error de cadete que mató al Elche y dio vida al Real Valladolid. Y es que hasta la suerte acompaña ahora al Pucela.
En la segunda mitad, el Real Valladolid volvió a salir revolucionado y quiso sentenciar el partido por la vía del cloroformo. Fabricó dos ocasiones clarísimas, pero el gol no llegó. Y tras un cuarto de hora eléctrico, el Pucela volvió a frenarse y a esperar a ver qué proponía el Elche.
Y en éstas, en el minuto 66, llegó una acción que pudo ser decisiva. Baraja cortó un contraataque en el centro del campo con una falta táctica sobre Xumetra, pero el colegiado entendió que tirar una zancadilla para cortar el juego era "dar una patada a un contrario por detrás estando el balón en juego, y sin posibilidad de jugarlo", según el acta. Un criterio rigurosísimo que le obligará a expulsar a un par de jugadores en cada partido que dirija a partir de ahora...
El colegiado muestra la tarjeta roja a Baraja.
En inferioridad numérica, el Pucela se arremangó el mono de trabajo. El mono de trabajo va con su nuevo look, pero el Elche se fue arriba con todo lo que tenía -que no era mucho dada las bajas con las que llegó a Valladolid- y Abel Resino tocó la corneta de retirada cuando tuvo que prescindir de Nauzet para dar entrada a Matabuena. Con dos líneas de cuatro por delante de Jacobo (Barragán-Juanito-Jordi-Peña en defensa y Álvaro Antón-Nafti-Matabuena-Jofre) y Javi Guerra arriba, el Pucela se dispuso a defenderse con orden. Y lo hizo a la perfección.
Desde el minuto 66 en el que se fue expulsado Baraja hasta el 79 en el que Jofre cogió un balón en la banda derecha, maniobró hacia el centro con verticalidad y marcó un gol de bandera, fueron 13 minutos de incertidumbre, más por el resultado que por el agobio del Elche. Pero el Pucela supo sufrir y aunque tardó en cerrar el triunfo, al final lo consiguió.
En los últimos minutos, con el 2-0 el partido ya no tuvo historia. Ni el Elche podía ni el Real Valladolid quería otra cosa que el árbitro pitara el final del partido.
Y partido a partido, el próximo, este miércoles, a partir de las 20 horas, en Albacete.
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Fotografías (Gonzalo Martín). En Portada: los jugadores blanquivioleta se dirigen hacia su campo abrazados tras marcar Nauzet el primer gol del partido en el minuto 8.
Álvaro Antón volvió a jugar en la banda izquierda, aunque siempre intentó entrar por dentro. Cuando Jofre entró por Óscar (m. 65), se movió al centro y tras la expulsión de Baraja (m. 66) y la entrada de Matabuena por Nauzet (m. 71) acabó en la banda derecha hasta que fue cambiado por Pedro López (m. 82).
Barragán, en un gran momento de forma, vio la quinta amarilla y no podrá jugar en Albacete.
Nauzet ejecuta el penalti, cometido sobre Álvaro Antón. El guardameta Jaime adivinó el tiro del extremo, pero no pudo atajar el disparo.
El Elche cometió muy pocas faltas y no hubo ocasiones a balón parado.
Javi Guerra reclamó un penalti en la segunda parte, que desde la grada pareció claro.
Jordi volvió a estar sobresaliente.
Juanito sigue mejorando partido a partido.
Peña volvió a centrarse en labores defensivas con una nota alta.
Nafti se completó muy bien con Baraja, aportando mucha personalidad al centro del campo local.
Óscar tuvo varias llegadas con mucho peligro, aunque siempre optó por el pase antes del disparo.
Jofre dispara con la zurda para culminar una jugada sensacional y firmar el gol de la sentencia.
Peña, Jordi y Javi Guerra celebran con Jofre su tanto.
Pedro López acabó de extremo derecho, por delante de Barragán, al que tendrá que suplir en Albacete en el lateral.