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2-0: El Pucela fue dócil en Villarreal

La falta de pegada blanquivioleta y dos goles precedidos de errores arbitrales acabaron por domesticar al Real Valladolid en El Madrigal

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El Real Valladolid se encontró con muchas piedras en el césped de El Madrigal como para no perder (2-0) en un partido en el necesitaba puntuar para que dentro de siete días, cuando el Almería visite Zorrilla, los nervios no estén a flor de piel. La semana había sido tranquila a orillas del Pisuerga, pero la victoria del Zaragoza ante el Recreativo, la derrota del Valladolid en Villarreal y la amenaza de huelga del Levante ante su visita a Huelva han convertido la calma en zozobra.

El equipo blanquivioleta cayó derrotado en El Madrigal por dos razones: su propia falta de acierto en el remate y dos equivocaciones arbitrales que fueron el origen de los dos goles del Villarreal. Decir que el Real Valladolid perdió por el árbitro quizá sería desproporcionado, pero que su influencia en el partido fue decisiva es indiscutible.

El 1-0 nace en un falta de Javi Venta a Víctor en el campo vallisoletano que el colegiado no señala y acaba con un pase al espacio a Nihat, que rompió la cintura de Alexis y fusiló a Asenjo. Era el minuto 15 y hasta el momento el juego había sido muy igualado, con alternativas en la posesión, si bien las mejores llegadas cayeron del lado visitante, con dos remates de Llorente y Sisi que pudieron subir al marcador. La ocasión del pichichi en el minuto 12 fue clarísima: Sisi puso un centro pasado y Llorente, tras ganar la espalda a su marcador, remató fuera con la zurda a dos metros de la portería, con Viera ya batido.

El Real Valladolid se rehizo muy bien tras el gol del Villarreal, que dejó el cuero a los vallisoletanos para que estos llevaran el peso del encuentro y esperar al contraataque para dar la puntilla, que tuvo en los pies de Nihat en el minuto 41, cuando el turco, en fuera de juego no señalado, se plantó ante Asenjo, que desbarató el peligro con su salida.

Descanso y gol
Al descanso, el Real Valladolid había dejado sensaciones contradictorias. Por una parte había tuteado al Villarreal, pero, por otra, las muestras de falta de remate ya habían sido preocupantes.

En la reanudación, el mazazo no se hizo esperar. No se había cumplido el primer minuto cuando el Real Valladolid tiró la línea de forma perfecta, pero el línea no vio el claro fuera de juego de Nihat ante el pase de Pires. El resto fue coser y cantar para el turco: se fue como un rayo hacia la portería, esperó la salida de Asenjo y aguantó el esférico hasta la llegada de sus compañeros para cederlo al mejor colocado; éste fue Cazorla, que marcó ante el desesperado intento de Pedro López de evitar el 2-0.

Si el 1-0 no había hecho daño al Pucela, el 2-0, sí. Y mucho. El Real Valladolid quiso dominar, pero no supo cómo; quiso irse hacia arriba, pero no encontraba la forma; quiso meterse en el partido con un gol, pero no lo encontró. En el último tercio del partido el Pucela tuvo varias ocasiones para marcar y forzar un empate que, ante un equipo que tiene la virtud de controlar la situación casi siempre y leer muy bien los encuentros, hubiera sido una proeza.

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Fotografía (Efe): Sesma, en la imagen, fue sustituido en el minuto 55 por Ogbeche. En ese momento también entró Vivar Dorado por Borja, que volvía a la titularidad.

En la última media hora los dos equipos tuvieron ocasiones, pero ya no hubo más goles. Las vallisoletanos tuvieron cuatro clarísimas. En el minuto 60, Álvaro Rubio se quedó solo ante Viera, pero no controló bien el balón; en el 64, el juez de línea se inventó un fuera de juego de Llorente (otro error al inventario arbitral que perjudicó al Valladolid) cuando el delantero se plantaba ante el portero; en el 72, Joseba falló lo infallable a bocajarro, al borde del área pequeña y libre de marcaje tras un centro medido de Óscar Sánchez; y finalmente, en el 90, cómo no, Ogbeche tuvo la suya, la que encuentra todos los partidos, también a bocajarro a centro de Aguirre, y la tiró fuera de forma increíble. Vamos, que dio la sensación que el Real Valladolid podía haber estado dos días seguidos jugando en El Madrigal que no hubiera marcado.

Que el Real Valladolid tuviera cuatro ocasiones inmejorables para marcar no quiere decir que el Villarreal no tuviera las suyas, ni siquiera que fuera superior a su rival en esta segunda mitad. Javi Venta, Matías Fernández, Marcos Senna y Nihat también tuvieron buenas opciones de marcar, sobre todo el brasileño, que en el 84 obligó a hacer un paradón a Sergio Asenjo.

Dicho de otro modo, lo increíble es que el partido acabara 2-0. Lo normal es que hubiera finalizado con más goles, bien del Villarreal, bien del Real Valladolid. Si el Villarreal hubiera acertado, el Pucela habría salido goleado de El Madrigal sin dar la sensación de ser peor equipo que el submarino amarillo.

Pero si el Real Valladolid se hubiera puesto con 2-1, pues... Pues eso, mejor mirar al frente cuanto antes porque la situación no está para volverse loco en elucubraciones. El Almería espera y hay que ganar.

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Fotografía de portada (Reuters): Javi Venta se escapa de Víctor.

Fotografía superior (AFP): Alexis, que volvió a entrar en el once, trata de rematar de cabeza en un córner.