El Real Valladolid consiguió esta tarde en Zorrilla su primera victoria liguera a costa de un Atlético de Madrid que se encontró con un 2-0 en la primera media hora de juego (goles de Vivar Dorado en el minuto 3 y Baraja, de penalti, en el 27) y no pudo darle la vuelta al resultado en la segunda a pesar de que el equipo blanquivioleta jugó en inferioridad numérica desde el minuto 22 por expulsión de Pedro López (doble amarilla) y de que Agüero, que salió en el descanso, marcó el gol del Atlético de Madrid y sembró el pánico en Zorrilla durante media hora, en la que el empate se palpaba en el campo.
La expulsión de Pedro López marcó el partido. El lateral, que había sido amonestado por zancadillear a Simao en el minuto 11 vio como era expulsado en el 22 por dejarse caer en el área. La jugada fue muy protestada por los vallisoletanos, más que por la acción, por el minuto en la que llegaba.
Por aquel entonces, el Real Valladolid ya tenía un gol en su zurrón fruto de una falta que botó Álvaro Rubio al corazón del área en el minuto 3 y Vivar Dorado se anticipó a Coupet en su salida para marcar el primer gol.
Con 1-0 y 10 jugadores en el campo, el partido se pudo poner muy cuesta arriba al Real Valladolid, pero Medina Cantalejo, muy protestado durante todo el partido por la afición vallisoletana, quizá más por su actitud que por el desacierto en sus decisiones, señaló un claro penalti de Assunçao sobre Vivar Dorado en el minuto 27 que Baraja convirtió en el 2-0.
Por supuesto, a raíz del segundo gol el partido cambió su guión completamente. Si el Real Valladolid había dominado hasta entonces, con un fútbol más rápido y agresivo que el del Atlético de Madrid, las tornas se cambiaron y el dominio pasó al lado rojiblanco.
Durante el último cuarto de hora de la primera parte el Atlético de Madrid movió bien el balón, pero le faltó chispa a la hora de pisar el área. Pero le quedaba un cartucho en la recámara: Agüero. En la segunda parte fue salir el argentino y cambió la dinámica colchonera. Agüero puso todo el picante que le faltaba al Atlético y con él llegó la zozobra a la zaga vallisoletana.
El Kun acertó a marcar el 2-1 al cazar un rechace de Asenjo tras un trallazo de Maniche fuera del área, buscó el empate a través de alguna genialidad, pero poco a poco el Real Valladolid, ayudado por el aire fresco de los cambios, consiguió dormir el encuentro hasta sacar del partido al Atlético de Madrid, que acabó claudicando, aunque tuvo el empate en las botas de Miguel de las Cuevas en el minuto 75, cuando salvó la entrada de Marcos y largó desde el área un obús que repelió Asenjo y se estrelló en la cruceta. El Pucela cantó bingo y los puntos se quedaron en casa.
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Fotografías (César Minguela): En Portada: Los jugadores del Real Valladolid celebran el gol de Vivar Dorado. Arriba: Sesma trata de zafarse del marcaje de Seitaridis.