El Real Valladolid encajó este sábado en Montilivi su tercera derrota consecutiva (2-1), esta vez ante el Girona F.C., rival directo que se acostará como colíder de la Liga Adelante y que se coloca a falta de los 10 últimos partidos de Liga con cinco puntos de ventaja sobre el Pucela, que ya no tiene apenas margen de error en la lucha por el ascenso directo. De hecho, sumar seis puntos en los próximos partidos en Zorrilla, ante el Mirandés y el Sabadell, se presupone totalmente imprescindible.
El Pucela mejoró en Girona la imagen ofrecida ante el Tenerife, Real Betis y Ponferradina, pero no lo suficiente para evitar la derrota. En el cómputo global del partido, el Girona tuvo más argumentos y los explotó al máximo, caso de los goles, dos auténticos golazos, el primero en el minuto 10 obra de Aday, en jugada individual culminada con un disparo potente, cruzado y ajustado al palo y el segundo de Eloi, en el minuto 74, que empalmó la pelota sin remisión desde la frontal del área grande a la salida de un córner.
El Pucela solo fue superior al Girona durante los últimos 20 minutos de la primera parte. En ese periodo impuso su juego, combinó con velocidad y Mojica y Hernán Pérez desbordaron con facilidad. Fruto de esa superioridad llegó el gol de Tulio de Melo en el minuto 40, al transformar un claro penalti sobre Hernán Pérez.
Pero tras el descanso el Girona volvió a tomar el mando y fue mejor que un Real Valladolid atropellado para quitarse la presión local cuando intentó sacar el balón y al que le costó mucho robar cuando el equipo de Pablo Machín construía su fútbol. Sin el esférico, el Pucela sufrió hasta encajar el segundo tanto y solo generó una oportunidad para marcar, cuando el rechace tras un disparo de Chica le cayó a Óscar, que salió en la segunda parte, y el salmantino, ya en el minuto 86, no consiguió dar ni la suficiente fuerza ni colocación al cuero para evitar la parada de Isaac Becerra.
El regreso de Roger, sin ninguna duda, fue la mejor noticia para el Pucela en Girona. El delantero valenciano, justo seis meses después de pasar por el quirófano, volvió a jugar. Se fajó en desventaja con los centrales y entró con la fuerza de siempre. Así pues, Rubi ya cuenta con un recurso ofensivo más para sumar en la punta del ataque a Tulio de Melo, que fue titular por primera vez en el conjunto vallisoletano y al que relevó Roger en el minuto 66.
El próximo sábado, a partir de las 18,15 horas, el Mirandés visita Zorrilla y ya no hay margen al tropiezo.