El equipo blanquivioleta estuvo flojo y marcó su tanto (Bueno, de penalti) cuando ya había encajado los dos goles y estaba con nueve jugadores en el campo por las expulsiones de Rueda y Nafti
Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!
El Real Valladolid cayó por 2-1 ante el C.D. Numancia de Soria en el último partido de la pretemporada disputado en la tarde de este domingo en El Burgo de Osma (Soria). Sin duda fue su peor encuentro veraniego. Asà lo reconoció al final del encuentro Miroslav Djukic, que aprovechó para recordar a sus jugadores que siempre les va a exigir lo máximo en cada partido.
Y es que el Pucela salió al campo municipal de El Burgo de Osma con malas sensaciones. No entró bien en el partido y los fallos en las entregas fueron constantes y no acertaba a presionar la salida del balón del Numancia, que pronto generó ocasiones de gol hasta que Nano abrió el marcador.
La mejor noticia para los blanquivioleta en esta primera parte fue la reaparición de Lázaro, que volvió a un campo de fútbol desde octubre del pasado año. El olmedano jugó 32 minutos en los que volvió a sentirse futbolista.
Pese a quedarse con nuevo jugadores, el Pucela, enrabietado, siguió empujando y marcó el gol del honor en el minuto 80 por medio de Alberto Bueno, que ejecutó un penalti cometido sobre Barragán. Y siguió empujando, pero el empate ya no pudo llegar.
Al final del encuentro, Djukic estaba dolido: "Ha sido una buena lección, un buen golpe para aprender. El Numancia ha competido bien y el nosotros fatal, ellos han aprovechado sus recursos. La derrota es justa. Ha sido nuestro peor partido de la pretemporada". Djukic sacó el látigo y los futbolistas aprenderán una nueva lección: para el serbio no hay partidos amistosos.