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2-2: El Real Valladolid suma ante el líder

El equipo blanquivioleta se puso con un 0-2 antes del descanso, el Hércules igualó en el arranque de la segunda mitad y los vallisoletanos aguantaron el empate la última media hora sin Nauzet, expulsado

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El Real Valladolid empató a dos goles en el Estadio Rico Pérez ante el líder de la categoría en un partido plano en lo futbolístico, de empate a cero, pero que tuvo la salsa en los cuatro tantos conseguidos, que podrían apuntarse -con matices- más en el debe de las zagas que en el acierto de los ataques, y en la expulsión de Nauzet, que dejó al equipo blanquivioleta con un jugador menos en la última media hora del partido.

Total, que un partido que al descanso el Real Valladolid tenía casi ventilado con un 0-2 gracias a dos errores herculanos bien aprovechados por Javi Guerra en el minuto 9 y Víctor Pérez en el minuto 39, se pasó a un 2-2 en el arranque de la segunda parte al cabecear el Hércules dos saques de esquina, y finalmente a un nuevo partido de media hora en la que el Real Valladolid jugó en inferioridad numérica por una absurda expulsión de Nauzet, que protestó al árbitro tras el segundo gol del Hércules y vio la segunda amarilla.

Nunca un partido tan soso dejará tanto debate. ¿Perdió el Real Valladolid dos puntos? ¿El Hércules ganó uno? ¿O fue el Real Valladolid el equipo que salió vivo del campo del líder después de jugar media hora en inferioridad numérica y empate en el marcador? Interpretaciones varias, a gusto de cada consumidor, y debates que siempre reavivan la llama del fútbol cuando el juego se apaga en el campo.

Porque la realidad es que ni el Hércules ni el Real Valladolid pueden salir contentos del Estadio Rico Pérez. El Hércules porque no estuvo en el papel que se espera de un líder. El Real Valladolid le cedió el balón y no supo qué hacer con él, salvo dárselo a Carlos Calvo para que encarara a Balenziaga. Fue su única forma de crear peligro, aunque el lateral vasco estuvo muy sólido y por ahí comenzaron a fraguarse las tablas. Además, el líder se permitió el lujo de regalar dos goles al Pucela: en el primero, que nació en un buen pase de profundidad de Víctor Pérez para Javi Guerra, Falcón se resbaló ante un tiro sin mayor peligro del delantero y se comió el 0-1; y en el segundo, Víctor Pérez robó la cartera a Abel Aguilar en la salida local del balón desde su defensa, avanzó sin oposición y marcó ante la salida de Falcón.

¿Y el Real Valladolid? ¿Mereció más en el Rico Pérez o el premio fue justo ante el líder? En primer lugar hay que decir, y eso ya es positivo para los blanquivioleta, es que lo que no mereció en absoluto fue una derrota. Y eso, cuando juegas con un jugador menos durante la última media hora del partido y vienes de ver como te empatan en un dos córners un partido que ganabas 0-2, pues ya es bastante.

El Pucela, a la contra
A partir de este análisis, caben muchas interpretaciones. La primera, saber por qué por primera vez en la Liga el Real Valladolid no llevó el peso del partido, sino que jugó a la contra. Quizá el Hércules se impuso y no quedó más remedio que utilizar el "Plan B". El caso es que, premeditado o no, el Pucela, que salió apagado, se encontró con el regalo del 0-1 muy pronto y se rearmó en la misma medida que al Hércules, que no puede sacar adelante los partidos en el Rico Pérez en las últimas jornadas, comenzó a temblarle el pulso.

El Hércules quería, pero no podía y el Real Valladolid, cómodo en defensa, dejaba pasar los minutos hasta que Víctor Pérez, de largo, el mejor de los de Djukic en todo el partido, birló el balón a Abel Aguilar para marcar el 0-2. Víctor Pérez fue el más rápido en ataque, el más intenso en defensa y el más inspirado con el balón de los pies durante todo el partido. Gran partido el del centrocampista madrileño, cuya cotización sube cada jornada.

Tras el descanso, nada cambió. El Hércules siguió con su fútbol plano y el Real Valladolid manejando el partido sin exponer un ápice. Pero dos córners cambiaron el rumbo. Dos córners ejecutados desde la banda izquierda del ataque alicantino que remataron Abel Aguilar y Aganzo. El primero fue al primer palo y allí el colombiano se anticipó a la defensa de Jesús Rueda y Marc Valiente. Nada que objetar y se debe dar más mérito al centro de Carlos Calvo (en ambos goles del Hércules) y a un buen remate que a un posible error defensivo. En el segundo sí hubo un desajuste defensivo grave porque  el balón fue puesto al centro y allí apareció Aganzo, absolutamente libre de marcar en el borde del área pequeña, para fusilar a placer con un testarazo a bocajarro.

Empate y expulsión de Nauzet
En esa jugada del 2-2, Nauzet fue expulsado por protestar al colegiado. Solo el canario y el trencilla sabrán exactamente qué le dijo para ser expulsado. Lo cierto es que a Mariscal Sánchez le bastó una amarilla para zanjar la cuestión porque Nauzet ya había visto una tarjeta cinco minutos antes. Así pues, el extremo blanquivioleta, se fue a la caseta y dejó a sus compañeros al borde del precipicio.

Djukic movió ficha y Óscar fue el sacrificado para que Javi Navas, que debutaba en partido liguero, entrara en la banda.

Pero no ocurrió nada porque el Hércules siguió con su fútbol plano y el Real Valladolid continuó haciendo los deberes con buena nota en defensa. Incluso buscó alguna galopada para buscar el 2-3. Lo intentó Jofre y también Manucho, que salió de refresco en la recta final por Javi Guerra, pero el olmo no estaba para pedirle más peras.

Al final, el único balance válido es que el Real Valladolid sigue una semana más sin perder y su paso por el campo del líder se salda con un punto más en una jornada en la que todos los equipos de la zona alta empataron y sólo el Deportivo consiguió sumar los tres puntos ante un Numancia que falló un penalti para empatar en Riazor. Y es que nadie dijo que esto fuera fácil... para nadie.

Más información sobre este partido, aquí. Galería fotográfica del encuentro, en Facebook/RealValladolid.

Fotografías (Ammedia). En Portada: Nafti y Aganzo, dos gladiadores en plena batalla. Arriba: Víctor Pérez, el mejor jugador sobre el terreno de juego, disputa un balón al ex blanquivioleta David Aganzo.