El Real Oviedo se llevó este domingo la primera victoria de Zorrilla tras ganar al Real Valladolid por 2-3 y dejó al equipo vallisoletano en la estacada y estancado en la zona media-baja de la tabla, mientras que el conjunto carbayón sale catapultado hasta la zona alta.
La victoria del conjunto asturiano fue justa. Ambos equipos mostraron muchas dudas defensivas, pero el ataque del Real Oviedo aprovechó mejor la inseguridad de un Pucela que no pudo nunca sujetar el partido. El Real Oviedo es un equipo dinámico, que se mueve bien en los partidos de ida y vuelta, y con buenos futbolistas en su ataque para aprovechar cualquier error del rival.
Por supuesto, el Real Oviedo también tiene su talón de aquiles en la fase defensiva y el Real Valladolid explotó esa debilidad para anotar dos goles, que normalmente en Zorrilla deben ser suficientes para no perder, pero en esta ocasión se quedaron cortos.
El Real Valladolid no solo fue a remolque en el marcador (el Real Oviedo se puso 0-1 y 1-2 antes de descanso para marcar en la segunda mitad, con 2-2, el tanto final de la victoria), sino también en el juego, porque no encontró el aplomo suficiente para imponerse, ni siquiera en el tramo final, cuando el Real Oviedo tuvo unos minutos en los que no supo si guardar el empate o irse a por la victoria.
Al final, el Real Oviedo tuvo sangre fría para ir a por el partido y acabó ganando con un misil de Susaeta desde fuera del área al que Julio, que esta mañana alcanzó su sueño de debutar con el primer equipo blanquivoleta, no pudo llegar. También debutó el lateral izquierdo Ángel, como titular en la banda izquierda por Mario Hermoso, y lo hizo con buen pie, puesto que anotó el segundo tanto vallisoletano, aunque al final no le sirvió al Pucela para puntuar.
El siguiente partido del Real Valladolid será en Palamós (Girona), donde el próximo domingo, a partir de las 17 horas, jugará con la U.E. Llagostera.
Fotografías de Ángel Becerra.