El Real Valladolid consolidó su octavo puesto en la tabla tras derrotar esta tarde en Zorrilla por 3-0 al Deportivo en su partido más completo de la temporada, junto con el que firmó en Villarreal con idéntico resultado. El Pucela rubricó un partido sobresaliente y por momentos borró del campo a un buen equipo como el Deportivo, que todavía aventaja al equipo vallisoletano en un punto en la tabla.
Para marcar tres goles el Real Valladolid no necesita hacer gran cosa. El pasado domingo, sin ir más lejos, marcó tres en Pamplona con muy poquito. Pero hoy marcó tres, dos de ellos -los dos últimos- golazos que ya quedan en el "Top Chicharros" de esta temporada, con un fútbol de muchos quilates.
Pedro López y Pedro León pusieron la rúbrica del partidazo blanquivioleta. El lateral derecho marcó el segundo gol en el minuto 25, al cazar un saque de Aranzubía en el centro del campo y clavar el balón por la escuadra desde 40 metros, y el centrocampista, otra vez pleno de potencia y calidad en el golpeo, se inventó un remate imposible desde fuera del área, muy escorado a la derecha; cuando todos los mortales esperaban un centro, el muleño se sacó de la chistera un misil tierra-aire en el minuto 56 para cerrar la goleada.
Fotografía (César Minguela): Goitom se apuntó a la fiesta y dejó detellos de clase.
Antes de estos dos soberbios tantos, Sesma, que tuvo la primera gran ocasión del partido en el minuto 4, había abierto la lata en el minuto 15 al aprovechar un centro de Pedro León que no acertó a cortar el deportivista De Guzmán para anticiparse a Lopo y desviar el esférico con la zurda.
El partidazo del Real Valladolid y la insistencia del Deportivo en hacer de tripas corazón ante la superioridad de su rival y poner en aprietos a una zaga esta tarde inexpugnable, mereció más goles. El Dépor, ante la imposibilidad de entrar por el centro, donde Prieto y García Calvo eran un muro, buscaron los centros desde las bandas como alternativa, pero entre los puños de Justo Villar y los cabezazos de los defensas, el peligro siempre quedó abortado.
De las muchas opciones del Real Valladolid para marcar se deben rescatar dos por su belleza. En el minuto 54, justo antes del 3-0, Aranzubía hizo una parada espectacular a un disparo asombroso de Cannobio con ese guante mágico que tiene en la zurda, y ya al final del partido Pedro León dibujó una volea de dibujos animados a un centro de Sesma que no fue gol de verdadero milagro. Hubiera sido la apoteosis de un jugador y de un equipo en estado de gracia.
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Fotografía de portada (César Minguela): Sesma tras su primer gol.
Fotografía superior (Efe): Pedro León, satisfecho tras un tanto de bandera.