Icono chat Chat
Skip to main content
4-1: Duro castigo en Anoeta

El Real Valladolid recibe la derrota más abultada de la competición ante un rival en un momento dulce que rompió el partido antes del descanso

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

El Real Valladolid se volvió de vacío de Anoeta tras un partido que comenzó parejo pero que los locales sentenciaron en un abrir y cerrar de ojos antes de que llegara el descanso. Los blanquivioleta se vieron superados por un equipo superior y en estado de gracia, protagonista de la más dura derrota que han encajado los de Djukic en toda la temporada.

Los primeros minutos estuvieron marcados por el orden táctico y la posesión compartida. Ambos equipos querían hacer valer su estilo de juego pero sin tampoco venirse demasiado arriba, sabedores del peligro que tenían sus rivales.

Sin tampoco demasiados alardes, los donostiarras fueron los que ganaron el pulso gracias a dos jugadas más bien aisladas en las que los blanquivioleta no pudieron despejar sendos balones muertos en el área. En el primero, y tras un remate en semifallo de Mikel González, Griezmann apareció para batir con calidad a Dani Hernández. En el segundo, Agirretxe controló escorado y soltó un precioso derechazo a la escuadra. 2-0 en el minuto 40 y partido muy cuesta arriba para los de Djukic. Ya no solo por la ventaja en el marcador, sino porque era necesario adelantar líneas casi a la desesperada y los rápidos jugadores locales comenzaron a sentirse como pez en el agua. Era el escenario perfecto para ellos.

Sentencia
Y bien que lo demostró y aprovechó Griezmann, auténtica bestia negra del Pucela esta temporada. En la ida ya marcó los dos goles de su equipo y en la vuelta había igualado su marca particular incluso antes de que llegara el descanso gracias a un control exquisito tras un balón largo y una volea imparable. Máxima efectividad y un castigo muy severo para el Real Valladolid, castigo que se vería ampliado nada más regresar de la caseta con un gol de Xabi Prieto tras una bonita jugada colectiva.

El partido estaba claramente sentenciado, pero los donostiarras querían más y la zaga tuvo que multiplicarse para evitar males mayores. Fue Guerra el único que a la postre fue capaz de mover el luminoso, ya cuando el partido moría. Un gol que no sirvió para más que maquillar el resultado antes de afrontar el parón liguero y el próximo compromiso ante Osasuna.

Más información sobre el partido en este enlace

Para ver el resumen de este partido, pincha aquí.

Fotografía (realsociedad.com). Galería fotográfica completa en Facebook/RealValladolid y Google+/RealValladolid.