El Real Valladolid se dio un festín en Zorrilla a costa del filial del Barça, al que goleó por 7-0. Marcaron en la primera parte Óscar (min. 24), Mojica (min. 25), Macky en propia puerta (min. 36) y Óscar (min. 43), y, en la segunda, Jeffren (min. 58), Mojica (min. 77) y Bergdich (min. 86).
Fueron 7, pero pudieron ser muchos más porque la superioridad del Real Valladolid sobre el filial azulgrana fue tan apabullante que muchísimos aficionados blanquivioleta jamás habían tenido la suerte de disfrutarlo a lo largo de su vida. No solo por el número de goles anotados (que también), sino por el torrente de fútbol que hoy exhibió el Pucela.
¿Cómo explicar que un equipo reñido con el gol se de un festín de goles de tal calibre? Pues difícil para un aficionado que no haya visto jugar al Pucela esta temporada, pero no tanto para el seguidor blanquivioleta. En otros partidos, sin el baño futbolístico de esta tarde, por supuesto, el Real Valladolid generaba muchas ocasiones de gol. Desde luego, suficientes para ganar. Ante el F.C. Barcelona B, las ocasiones entraron. Todo lo que antes no salió, este domingo entraba en la portería contraria.
El caso es que en los primeros minutos el partido iba por derroteros ya conocidos. Jeffren y Álvaro Rubio no atinaron a abrir la lata en dos buenas ocasiones. Pero en un minuto todo cambió: Óscar cabeceó a bocajarro un córner y en la jugada siguiente Mojica acertó a cruzar un zurdazo lejos del alcance de Ortolá. Y por si algo faltaba, la suerte también fue vallisoletana porque poco después Macky, en propia puerta, puso el tercero en el marcador, redondeado antes del descanso por Óscar en un nuevo saque de esquina.
Siempre con superioridad en el centro del campo, gracias al planteamiento de Rubi con Álvaro Rubio, André Leao y Timor como medios centros adelantados para acompañar la presión de Jefren, Óscar y Mojica por delante, el Real Valladolid se adueñó de la situación en todo momento. Sencillamente, fue un vendaval para su rival.
El Pucela corrió y corrió machaconamente, robó mil balones y jugó de maravilla, asegurando la posesión del esférico atrás y dando más y más velocidad a sus llegadas a medida que se aproximaba al área azulgrana.
El Real Valladolid no bajó el pistón en la segunda parte hasta que el colegiado pitó el final y como premio encontró otros tres goles por pura inercia, ya que las llegadas claras a la portería rival fueron incontables. En otras circunstancias, con un 4-0 en el descanso, el partido se habría dormido en la segunda parte, el F.C. Barcelona B hubiera marcado el gol del honor que buscó cuando pudo (Joan Román remató al larguero en el minuto 65) y aquí paz y después gloria, pero el gran mérito del Real Valladolid esta tarde fue el no dar un balón por perdido y no levantar el pie del acelerador hasta el final.
Con esta victoria, el Real Valladolid se va al parón invernal en la cuarta plaza con 32 puntos, a un punto de un Real Betis lanzado y a cuatro de un Sporting de Gijón que no conoce la derrota todavía y de una U.D. Las Palmas que hoy pinchó en casa ante Osasuna.
A la vuelta de las vacaciones navideñas hasta el lunes 29 de diciembre, al Real Valladolid le espera un partido muy complicado en La Romareda ante el Real Zaragoza, el domingo 4 de enero.