Difícilmente podrán olvidar este domingo. Arnu, Víctor y Barberá estrenaron su cuenta goleadora con el Real Valladolid y sellaron el importante triunfo ante el Córdoba CF. Los jóvenes atacantes mostraron desparpajo y eficacia para dar la vuelta al marcador y poder sumar tres puntos en la tabla.
El encargado de abrir la lata blanquivioleta fue Arnu. El ariete palentino, blanquivioleta de pura cepa como su socio y amigo Víctor, aprovechó un gran servicio de Ponceau para rematar a puerta vacía. Oportuno como siempre y en agradecimiento a su segunda titularidad consecutiva, Arnu empató antes del descanso y se quitó la losa de no haber podido marcar aún con el primer equipo.
El palentino fue el encargado de servir en bandeja a Víctor el siguiente gol de la tarde. El pequeño mediapunta controló en el área y batió a Guilherme con un potente zurdazo al palo corto. Beso al escudo, beso al césped y liberación. Los dos amigos cumplían un sueño largamente perseguido en las frías tardes de invierno en los Anexos.
Barberá cerró la cuenta con un bonito cabezazo a la salida de un magnífico saque de esquina botado por Yeray Cabanzón. El catalán consiguió el tanto de la tranquilidad y cerró una bonita tarde que disfrutaron jugadores y aficionados en el Estadio José Zorrilla. Una remontada para marcar el camino, un triunfo cimentado en la puntería de tres jóvenes chavales que quieren más.