El Real Valladolid visita este domingo El Arcángel para medirse a un Córdoba C.F. en el que militan hasta tres exjugadores blanquivioleta, Bergdich, Alfaro y Rodri (aunque solo los dos atacantes son titulares), y que ante su afición crece exponencialmente. El Levante, el líder en solitario de la categoría, perdió su único partido en Córdoba.
Sus números evidencian que estamos ante uno de los mejores equipos de la categoría: es quinto, con tan solo dos derrotas. Pero si el Real Valladolid consigue ganarle, le igualará en puntos (17) y le sobrepasará por golaverage general.
El Córdoba C.F. juega con un sistema de juego 1-4-2-3-1. Se trata de un equipo al que le gusta construir el juego desde atrás, siempre buscando la progresión en el juego, aunque eso no significa que no lo inicie el portero, que normalmente lo hace en largo hacia su delantero centro.
Oltra, que repite en el banquillo blanquiverde, ha apostado esta temporada por el guardameta polaco Pawel Kieszek en detrimento de Razak. Kieszek, un arquero muy ágil bajo palos, llegó este año procedente de Portugal, donde ha militado durante toda su carrera. Des luego, la portería del Córdoba está muy bien cubierta.
Entre líneas, de media punta, colabora el exblanquivioleta Alfaro con un buen juego de apoyos, muy participativo y con capacidad de giro para encarar la portería contraria, aunque también retrasa su posición para colaborar en la organización del juego desde más atrás.
El Córdoba presenta un juego organizado por bandas, donde destaca por la derecha la presencia del gijonés Guille Donoso, que suele sacar rédito de todas sus acciones. Se trata de un joven jugador habilidoso con mucha variedad en su fútbol - encara, regatea, centra, tira, se mueve por fuera y por dentro – que además, esporádicamente, es doblado por su lateral, para conseguir superioridades.
Al contraataque, el Córdoba también es peligroso. Rodri, otro ex del Real Valladolid, o el potente italiano Piovaccari, que extrañamente consiguió su primer gol en la pasada jornada de Liga, incomodan mucho a las defensas rivales con potentes arrancadas.
Por otra parte, defensivamente hablando, no presionan en campo contrario, pero sí colocan su bloque defensivo lo más avanzado posible, tratando de cerrar los espacios al rival en su zona de creación.
Como peculiaridades en su estrategia destaca la zona pura que “plantan” en sus saques de esquina defensivos, donde cada jugador defiende el espacio asignado.
Como revulsivo, en ocasiones, utilizan a Bergdich, otro viejo conocido de la afición vallisoletana, que siempre aporta frescura e imprevisibilidad a su banda izquierda, saliendo desde el banquillo.
En resumen, el Córdoba es un equipo con buenos futbolistas, que ofensivamente buscan superar líneas de presión con practicidad y que defensivamente tratan de ser eficaces alejando al rival todo lo que pueden de su área.