El Real Valladolid Promesas ha firmado una primera vuelta sobresaliente. Con 33 puntos, los de Javier Baraja ocupan la cuarta plaza del grupo II de la Segunda División B. Palabras mayores. Más aún si se tiene en cuenta que la mejor clasificación del filial blanquivioleta se produjo en la temporada 1996/97 y fue la quinta plaza. Aquel equipo dirigido por Pepe Moré y que contaba con Turiel como futbolista a la postre más destacado, finalizó la campaña con un balance de 17 victorias, 10 empates y 11 derrotas.
Actualmente, el Promesas cuenta con 9 partidos ganados, 6 empatados y 4 perdidos, todos ellos fuera de casa, lunar de los blanquivioleta. Por el contrario, su fuerte es su espectacular trayectoria en casa, con un balance de 7 partidos ganados y 3 empatados.
Más allá de unos números muy buenos y del hecho de que el equipo ocupa actualmente una plaza que daría derecho a pelear por el ascenso a Segunda, lo más importante es la sensación de que son varios los jugadores que avanzan firmemente en su proceso de acercamiento al primer equipo. Corral, El Hacen, Miguel y Kike Pérez ya saben lo que es debutar en partido oficial a las órdenes de Sergio González y los Anexos se llenan cada dos semanas para disfrutar de un equipo que, por qué no, sueña con hacer historia.