El entrenador del Real Valladolid, Jose Luis Mendilíbar, celebró el empate logrado por su equipo en el último suspiro del partido ante el espanyol y destacó la "paciencia" de sus jugadores para buscar las tablas hasta el pitido final del árbitro.
"El punto nos sabe a punto, no a victoria, pero habiendo sido en el último minuto, después de apretar y generar ocasiones, nos sabe muy bien. Lo mejor de mi equipo ha sido la paciencia y el hecho de aguantar al Espanyol, porque ellos apenas nos han creado peligro a la contra", explicó el entrenador vasco.
Mendilíbar manifestó además que su equipo llevó "el peso del partido" durante buena parte del mismo, aunque admitió que al final, el Valladolid recurrió "a la heroica" para empatar el encuentro con un gol de Medunjanin.
"Medunjanin tiene una calidad de jugador grande, el remate del gol no era nada fácil y lo ha hecho perfecto. Hemos embotellado al Espanyol, pero el empate se lo debemos a él, primero con la falta y luego con el tanto", dijo.
Mendilíbar también destacó la "variedad goleadora" de su equipo, "capaz de aprovechar cualquier tipo de jugada para marcar, sea un remate aéreo, balón parado o por velocidad, algo que hace que seamos un equipo difícil para el contrario".
Aunque repitió el mismo once que ganó al Deportivo la semana pasada, Mendilíbar restó importancia a la estabilidad de su equipo al apuntar que "no es bueno que los suplentes sean siempre suplentes". Por ello, explicó que la Copa del Rey le puede servir "para que todos los jugadores estén atentos".
Pochettino, contrariado
Mauricio Pochettino, entrenador del Espanyol, admitió que su equipo perdió dos puntos, "cuando ya dábamos por hecha la victoria"
"Sabemos que teníamos que haber sacado más ventaja de este partido", dijo, "teníamos tan claros los tres puntos que de manera inconsciente empezamos a retroceder en el campo. Hasta nuestro gol hicimos un gran partido, con jugadas elaboradas, paciencia y buena circulación de balón, frente a un rival que venía de meterle cuatro goles al Deportivo", añadió el argentino.
Pochettino admitió que "el enfado y la decepción de la afición son lógicos" y concedió que las sensaciones de los últimos minutos hacían pensar en un empate del Valladolid. "Sí, puede que se viera venir. Al final, perdimos la gestión del balón y ellos han sacado jugadores como Manucho o Medunjanin, técnicos y fuertes físicamente, para colgar balones directos al área".
"Hemos caído en la ansiedad de que el partido se nos estaba haciendo muy largo y al final, se te queda cara de tonto", agregó Pochettino. El preparador argentino aseguró haber quedado "satisfecho por la entrega y por la solidaridad del equipo". Pochettino también destacó que su equipo mantiene "virtudes importantes" y que prefiere aferrarse a "lo positivo", entre otros argumentos, "el hecho de estar siete jornadas sin perder", además de la recuperación goleadora de Luis García.