La A.D. Alcorcón, el próximo rival del Pucela (domingo, 16 horas) es uno de los 10 equipos que ha cambiado de entrenador a lo largo de la temporada 2016/2017. La llegada del vallisoletano Julio Velázquez, precisamente después de que el equipo alfarero perdiera en Zorrilla en la primera vuelta con Cosmin Contra en el banquillo, supuso una clara mejoría en el equipo madrileño, como se puso de manifiesto en una brillante trayectoria en la Copa del Rey, aunque quizá precisamente su esfuerzo físico y mental en la competición del K.O. le privó de una regularidad más constante en la Liga.
Equipo con grandes números en casa, acumula 26 puntos de los 33 totales que tiene en su casillero (tiene tres de “colchón” sobre la zona de descenso), el Alcorcón tan solo ha recibido 7 goles en los 14 partidos disputados en Santo Domingo, donde reside su fortaleza para eludir el descenso, a pesar de que en sus tres últimos partidos como local registró una derrota ante el Numancia (2-3), después un empate ante el Real Zaragoza (1-1) y, finalmente, otra igualada ane el Sevilla Atlético (0-0).
Normalmente, el Alcorcón juega con un 4-4-2, donde a nivel defensivo suele aplicar una presión muy fuerte en el centro del campo, aunque de forma esporádica también puede presionar arriba la salida del balón rival. El Alcorcón lleva la firma de Julio Velázquez (exentrenador del Real Valladolid B): alto nivel de organización e intensidad defensiva a la hora de defender; y mucha verticalidad y movilidad a la hora de atacar para buscar el remate, faceta en la que su delantero centro, David Rodríguez, es el jugador más peligroso, aunque tiene otros futbolistas peligrosos como Kadir, Óscar Plano y el vallisoletano Iván Alejo “Ivi”, que no jugará ante el Pucela por sanción.
En cuando a su balón parado, el Alcorcón no es un equipo que destaque por una gran envergadura, pero sacan partido a este tipo de situaciones por la calidad de su lanzamiento y la corpulencia de sus dos centrales o de Pablo Pérez, al margen, por supuesto, de la “pillería” de David Rodríguez, un futbolista muy listo, difícil de sujetar.
Santo Domingo es un campo muy incómodo para los rivales. El famoso “alcorconazo” ante el Real Madrid parece que imprimió carácter a Santo Domingo. Para ganar al Alcorcón allí hay que darlo todo y más.
Ante su afición, el equipo alfarero juega sus cartas con fe y obliga a sus rivales a ofrecer su mejor versión para puntuar. Esa es su gran virtud.
Correr mucho, trabajar más y ser efectivo en el remate. El Pucela no tendrá otro camino para ganar en Alcorcón.