Masip explica que el vestuario es consciente de que para lograr el sueño del ascenso es necesario mantener el nivel demostrado hasta ahora
Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!
Lejos de la euforia, lejos de la relajación, el vestuario del Real Valladolid aprieta los dientes y se muestra cauto y responsabilizado. Solo los jugadores saben lo mucho que les ha costado llegar hasta aquí y, precisamente por eso, no quieren permitirse el lujo de dejar escapar algo que parece al alcance de la mano.
“Nos quedan noventa minutos, aún no hemos conseguido nada. El Numancia vendrá a por todas y nosotros tenemos que afrontar el partido de la misma manera que lo hemos hecho últimamente”, explicó este jueves Masip en la sala de prensa. El cancerbero hizo hincapié en que hay “ejemplos cercanos” que demuestran que en el fútbol puede pasar cualquier cosa.
El cancerbero destacó la gran calidad humana del vestuario y la unión de la familia que conforman todos los jugadores, algo que ha permitido al equipo encontrarse a un solo paso del ascenso.