Es habitual presenciar en los entrenamientos ensayos de libres directos. El Pucela tiene la suerte de contar con jugadores con un gran talento en esa suerte, como por ejemplo Óscar Díaz, Mojica, Alfaro, Jeffren, Rueda o Timor. Estos dos últimos recogieron el fruto a tanta práctica y enviaron dos misiles tierra-tierra ante los que nada pudo hacer Jacobo.
Rueda fue el encargado de abrir el marcador cuando solo habían transcurrido tres minutos de partido. Un potente derechazo por encima de la barrera, como tantas veces había firmado con el Promesas, ponía el encuentro de cara. Era su tercer gol con el primer equipo y el primero que dedicaba a Noa, su primogénita recién nacida. Los otros dos habían llegado de cabeza a balón parado en el Nuevo Colombino (temporada 2011-12) y en Zorrilla ante el Villarreal (temporada 2013-14).
Por su parte, Timor prácticamente firmó la sentencia a los pocos minutos de pisar el césped en sustitución de Álvaro Rubio. El valenciano demostró una de sus grandes virtudes, su golpeo de balón, y engañó a Jacobo por su propio palo. Es el segundo gol que consigue con la camiseta del Real Valladolid después del que encarriló la eliminatoria copera ante el Sporting hace diez días.
Ambos se mostraron encantados con el triunfo del equipo, que le permite alcanzar la segunda posición en la tabla.
Fotografía de Ángel Becerra.