El triunfo (5-0) del Real Valladolid ante el Albacete BP dejó varias cosas positivas. Además de la eficacia ofensiva, el Pucela dejó su portería a cero por segunda vez en lo que va de curso.
Con seriedad y firmeza, el equipo de Fran Escribá no concedió demasiado el pasado lunes en Zorrilla. De hecho, Aceves tan solo tuvo que detener dos disparos. Un premio al trabajo defensivo de todo el equipo y a la entrega en la disputa de cada balón.
Un logro que el Pucela volvió a conseguir en Zorrilla, ya que la primera vez que no encajó fue en la victoria (1-0) contra el FC Andorra.