El Real Zaragoza llegará este domingo a Zorrilla entre tambores de guerra. Después de un buen comienzo, el histórico equipo maño ha bajado muchos puestos en la clasificación después de tres derrotas en los cuatro últimos partidos, la última en La Romareda ante el Elche (1-3), y los nervios ya han brotado en la siempre exigente afición blanquilla, durante tantos y tantos años acostumbrada a ver a su equipo en la zona media-alta de la Primera división.
El conjunto que dirige Luis Milla, técnico del C.D. Lugo durante la primera vuelta de la pasada campaña, juega un 1-4-2-3-1 que trata de ser práctico, aspecto que consigue en ataque, donde lleva 15 goles marcados, pero que le cuesta mucho más en defensa, donde tendrá que realizar algún ajuste, puesto que con 16 goles encajados es el equipo más goleado de la categoría.
Sus exponentes ofensivos más destacados son Manu Lanzarote y Ángel, con cinco goles cada uno. El primero de ellos, zurdo, juega a pierna cambiada, como medio derecho, y tiene gran precisión en los golpeos a balón parado. El segundo, su delantero centro, es el típico atacante rápido, escurridizo e incómodo para las defensas por su facilidad para armar el remate con mucha rapidez. Ambos, como se puede deducir de los números expuestos, tienen gran incidencia en los resultados de su equipo.
Si tiene la oportunidad, el Real Zaragoza trata de defender lo más arriba posible, presionando la salida de balón del rival, aunque si no puede ejecutarlo con claridad, se repliega. El Real Zaragoaa se siente cómodo lanzando contraataques tras la recuperación de balón para sorprender al rival.
Su portero suele sacar en largo, y en su salida de balón predomina el juego con pases medios o largos de los centrales para progresar desde atrás. Ángel ofrece buenos desmarques de apoyo de cara, para descargar el juego sobre los medios y así permitir la progresión del equipo en bloque.
Las acciones a balón parado parado son uno de sus puntos fuertes ya que Manu Lanzarote posee un golpeo muy preciso tanto en los libres directos como en las faltas laterales y saques de esquina. Muchos de los goles que ha metido el Real Zaragoza provienen, directamente o en segunda jugada, de sus botas. También resulta peculiar, desde el punto de vista táctico, la demarcación que ocupa en el campo Manu Lanzarote, ya que desde su posición de medio derecho es capaz de buscar tiros a puerta yéndose hacia dentro (de esta forma marcó en Zorrilla la pasada temporada) o centrando desde la propia banda a pierna cambiada e incluso con la derecha, cuyo manejo también domina.
Por último, cabe destacar que uno de los habituales en la zaga maña es el central uruguayo Marcelo Silva, un exblanquivioleta siempre intenso en sus acciones.
En definitiva, el domingo veremos a un Real Zaragoza que tratará de enterrar su ansiedad de puntos para que aflore la practicidad que le dio tres victorias en La Romareda en sus primeros partidos de Liga, aunque la realidad es que fuera de casa presenta un balance discreto de tres derrotas (Levante, Numancia y Sevilla Atlético) y dos empates (Lugo y Nástic).