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Club
Una saga infalible

Carlota García Losco, jugadora de categorías inferiores, perpetúa el legado blanquvioleta de su recordado bisabuelo

Resulta gratificante escuchar a una pequeña de once años recitar una alineación del Real Valladolid en los años 50. “Saso, Lesmes, Matito, Losco…”. El portero y la zaga de una época muy recordada. Esa niña es ahora jugadora del Real Valladolid. Esa niña, Carlota, es bisnieta de Alfonso ‘Julio’ Losco, un gran defensor que hace unos meses habría cumplido 100 años.

Losco llegó a la disciplina blanquivioleta en verano de 1952 para sustituir a Rafael Lesmes y hacerse con un puesto en el once blanquivioleta como nuevo integrante de ‘El muro del Pisuerga’. Y lo consiguió, literalmente. Encadenó nada más y nada menos que 128 encuentros oficiales consecutivos sobre el césped, una cifra solo superada por su compañero Ortega en toda la historia del Club, con 150 partidos. El último duelo de la racha de Losco fue precisamente el 28 de octubre de 1956 en un duelo ante el Condal (3-0) en el que se lesionó en los primeros minutos.

El Estadio José Zorrilla es el escenario de un encuentro muy especial 70 años después. El hijo de Losco, Julio; su nieta, Carla; y su bisnieta, Carlota, llegan al coliseo emocionados y orgullosos de transmitir el legado de la leyenda blanquivioleta. Portan recortes de periódico y una foto enmarcada con la alineación del equipo que consiguió derrotar (1-2) por primera vez al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, en 1953. Saso, Lesmes, Matito, Losco, Lolo, Ortega, Lasala, Valdés, Ducasse, Morro y Domingo posan junto a Benegas, portero suplente, y Luis Miró, entrenador.

Julio, Carla y Carlota hablan del patriarca de la saga y del orgullo que les produce el poder continuarla en clave blanca y violeta. Julio lleva la camiseta que regaló el Club a la familia a finales de la década de los Noventa, ya después del fallecimiento de su padre. Tras su paso por el Real Valladolid, donde acumuló 158 partidos oficiales, continuó su carrera en el Levante UD y la Cultural y Deportiva Leonesa. Colgó las botas en 1960 y se asentó con su familia en Valladolid, donde regentó negocios de hostelería y fue técnico de un Europa Delicias en el que destacaron Panchulo, Redondo, Aguilar, Quique y Tejedor.

La emoción se palpa en el ambiente. Todos los ojos se centran en una pequeña Carlota que, según aseguran todos, ha heredado los genes de su bisabuelo. “Es muy valiente y muy dura”. Un gran defensora, muy fiable. Ya destacaba cuando daba sus primeros pasos en el CD Laguna y, en cuanto pudo por edad, se incorporó al Real Valladolid en la categoría benjamín. Su juventud le permitió ser una de las protagonistas del saque de honor del partido que enfrentó al primer equipo femenino y al Atlético Lince en marzo de 2024, con más de 11.500 personas en las gradas de Zorrilla.

Ahora apura su último año en categoría alevín y ya sabe lo que es representar a Castilla y León en un campeonato de España. Tiene claro que su sueño es llegar al primer equipo del Pucela y ser futbolista. Ya lo es, en realidad. Finaliza la charla porque dentro de unos minutos comienza el entrenamiento en los Anexos. Hoy toca amistoso, y a estas alturas ya es sabido por todos que los Losco jamás se pierden un partido.