El Real Valladolid recuperó sus señas de identidad en un partido loco “en el que podía haber pasado cualquier cosa”, coincidieron Mendilibar y Caparrós
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La última semana de la temporada pasada el Real Valladolid se concentró en Chiclana de la Frontera para preparar el decisivo duelo ante el Betis. Estaba en juego la permanencia y el Pucela llegaba inmerso en una muy mala racha de resultados. El vestuario se conjuró e hizo gala de un espíritu que le permitió mantenerse y que volvió a aparecer en Zorrilla ante el Athletic.
Fue un partido loco, demente. Pasó de todo y el resultado final era un triple en la quiniela. Finalmente, el reparto de puntos dejó un sabor agridulce, al menos a Mendilibar. "Los dos equipos queríamos el tercer gol y podía haber pasado cualquier cosa. Nosotros estábamos con uno menos y tenía claro que lo importante era evitar encajar y que los tres buenos delanteros que teníamos sobre el campo pudieran sorprender".
El técnico reconoció que al equipo le faltó sangre fría para templar los ánimos cuando por fin consiguió ponerse por delante en el marcador. Nada más adelantarse, Marcos fue expulsado y el Athletic empató a balón parado. "La verdad es que no sé si las dos segundas amarillas que han visto Marcos y Nivaldo han sido, creo que no. Recurriremos, aunque no nos suele servir de mucho. El árbitro ha sacado muchas tarjetas y la verdad es que no puede ser que en seis partidos hayamos visto ya cinco rojas".
Mendilibar, fiel a su estilo, no quiso quedarse con la evidente mejoría en el juego del equipo respecto al partido en Palma de Mallorca. Lo que valen son los puntos, aseguró en una traducción libre.
Caparrós recalca la igualdad liguera Joaquín Caparrós coincidió con Mendilibar a la hora de calificar como "loco" el partido. "El fútbol da para tanto... Se nos puso fenomenal, luego vino el percance de Fernando Llorente y la expulsión, que nos rompió. Cuando ellos se adelantaron tuvimos capacidad de reacción y luego podíamos haber ganado. Estoy contento con la entrega de mis jugadores".
El sevillano señaló que hubo demasiadas tarjetas en un partido "en el que no ha habido dureza o malas intenciones". Por último, destacó la "igualdad" existente en la Liga. "Salvo cuatro equipos, todos los demás somos muy parejos. Cada punto hay que pelearlo con uñas".