El Real Valladolid no conoce la derrota en el coliseo blanquivioleta desde el mes de noviembre, cuando cayó ante Osasuna
Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!
Es una perogrullada, pero no por repetirlo muchas veces deja de ser menos cierto. La consecución de los objetivos a lo largo de la temporada se labra principalmente en los partidos de casa. Lo dice el historial estadístico y se corrobora año a año a lo largo y ancho de toda la geografía futbolística.
Por eso se puede catalogar como una gran noticia el hecho de que el Real Valladolid haya blindado su fortín últimamente, remontadas incluidas para, al menos, evitar que los tres puntos volaran del Estadio José Zorrilla. La última derrota cosechada en el coliseo blanquivioleta se produjo el 22 de noviembre de 2013 ante Osasuna, un partido decidido por un postrero cabezazo de Oier.
Desde entonces, el conjunto blanquivioleta ha disputado seis encuentros ligueros en casa, en los que ha firmado un balance de tres victorias (Celta, Villarreal y Barcelona) y tres empates (Betis, Elche y Levante). Doce puntos que, por el momento, le permiten cumplir con el objetivo marcado para el final de la temporada cuando aún restan once partidos de Liga.
Seis de dichos once compromisos se disputarán en el Estadio José Zorrilla, con el aliento de una afición que ante el Barcelona volvió a estar sobresaliente y que ayudó sobremanera para conseguir la machada de derrotar a uno de los clubes con más presupuesto del mundo.