Icono chat Chat
Skip to main content
0-0: El gol deja tirado al Pucela

El Real Valladolid, que jugó media hora con diez por expulsión de André Leao, dominó el partido y dispuso de varias ocasiones claras de gol para marcar al Sabadell

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

Si el Real Valladolid no ganó este domingo al C.E. Sabadell fue sencillamente porque no aprovechó las ocasiones claras de gol que generó. Quizá sin jugar fútbol colectivo exquisito, fue muy superior al equipo arlequinado, le anularon un gol que pareció legal, mandó dos balones a los palos, Hernán Pérez y Mojica se plantaron solos ante el portero catalán, al margen de infinidad de centros al área y algún remate más en buena posición de marcar, y, pese a jugar en inferioridad numérica la última media hora por una rigurosa roja directa a André Leao, fue netamente mejor a un C.E. Sabadell que no inquietó a Javi Varas.

El partido recordó a aquellos de la primera vuelta en los que sencillamente el gol se le negaba al Real Valladolid. El gol pasó esta vez del Pucela y le dejó tirado cuando más lo necesitaba.

Por más que el Pucela insistió, sobre todo por la banda derecha con un Hernán Pérez pleno de potencia y desborde, no encontró el abrelatas. Y como no fue capaz de abrir la lata y el C.E. Sabadell no tuvo fe ni ideas para crear peligro en el área blanquivioleta, el partido finalizó con el empate a cero inicial.

Además, el arbitraje tampoco ayudó al Pucela. Al margen de invalidar al Pucela un tanto que pareció legal, no tuvo criterio con las tarjetas y expulsó con roja directa a André Leao en el minuto 64 por una zancadilla para cortar un contraataque. La cartulina solo hubiera tenido justificación si el portugués hubiera abortado una ocasión manifiesta para marcar, pero el derribo fue en el círculo central…

Tan malo fue el arbitraje que las protestas de los jugadores de ambos equipos fueron constantes (en el descanso fue expulsado el entrenador visitante, Mandiá), aunque la realidad es que las dos equivocaciones graves perjudicaron a un Real Valladolid que en la última media hora, pese a esa inferioridad numérica más Javi Chica mermado físicamente y con los cambios agotados, los vallisoletanos se fueron claramente a por el partido y generaron situaciones de gol, como un mano a mano de Johan Mojica contra Nauzet que el colombiano no llegó a concretar.

Tras este empate, el partido del próximo domingo en el Estadio de Gran Canaria ante la U.D. Las Palmas se presenta como una auténtica semifinal a partido único por el ascenso directo, ya que aquel equipo que no gane lo normal es que salga de la isla tan rezagado de la segunda posición que ya no pueda remontar en las siete últimas jornadas de Liga.