Al Real Valladolid se le fue vivo el Xerez, un conjunto que tiene mucho que mejorar para mantenerse en la Primera división, pero que se dejó la vida para arañar un punto en Zorrilla, objetivo que finalmente consiguió porque los artilleros vallisoletanos en otros encuentros, Diego Costa y Nauzet, en esta ocasión no estuvieron acertados en los metros finales, al margen de que el juego blanquiovioleta nunca fue fluido y el Pucela se ofuscó.
El encuentro fue pobre. El Real Valladolid quiso, pero no supo como hincarle el diente al partido; el Xerez también quiso, pero no da más de sí, y pese a todo tuvo dos buenas ocasiones de gol que desbarató Justo Villar a los pies de sus delanteros, sobre todo en una salida en la segunda parte ante Orellana.
Las lesiones tampoco ayudaron al Real Valladolid. Borja se lesionó en el minuto 30 y en su lugar salió Pelé. Y en el minuto 60, Luis Prieto acusó molestias musculares y entró Baraja. El único cambio táctico fue la entrada en el minuto 70 de Manucho por Alberto Bueno, que había dejado en el banquillo a Marquitos. Al final, Haris Medunjanin, el salvador en Cornellá y también goleador en el último partido en Zorrilla, se quedó sin jugar.
Pese a que el Pucela no supo llevar el partido al terreno que le convenía, pese a jugar con muchas indecisiones, tanto atrás como en el área rival, el equipo vallisoletano fue capaz de crear las suficientes ocasiones de gol como para haberse llevado el partido.
Ya en la primera parte, Nauzet falló un pase que dejaba completamente solo a Diego Costa y después se confundió gravemente y le faltó un tiro y le sobró un regate cuando ya iba a encarar a Renán.
Fotografía (C. Minguela): Nauzet no vio puerta ante el Xerez.
En la segunda mitad, Diego Costa tuvo la ocasión más clara. En el minuto 55 recibió un pase en profundidad de Bueno y se plantó con potencia y velocidad ante Renán, pero su tiro se fue a las manos del brasileño.
Ni Costa, ni Nauzet. Los goleadores, esta vez, tenían la pólvora mojada. Y como Canobbio y Bueno tampoco pisaron mucho el área, y cuando salió Manucho se precipitó en una buena ocasión y al final tuvo que inventarse un remate imposible, al estilo del famoso escorpión de Higuita, por no aguantar un segundo el pase de Nauzet. Y tampoco va a haber gol postrero de Haris Medunjanin tres veces seguidas...
En los últimos minutos pasaron muchas cosas de cara a la galería. Nauzet tuvo otro remate franco, pero volvió a chutar alto, y Diego Costa tampoco encontró portería con un golpeo desde la frontal con su pierna derecha. Pero lo realmente llamativo es que en los 10 últimos minutos apenas se jugó porque el colegiado Velasco Carballo, que había tenido un partido de guante blanco, aunque el Real Valladolid reclamó lo que pareció un claro penalti sobre Diego Costa en el minuto 74, perdió los papeles, se puso a la altura del espectáculo vivido hasta ese momento y en un afán de castigar al Xerez por perder tiempo, lo único que consiguió fue ayudar al equipo andaluz a su objetivo con tarjetas a destiempo y situaciones absurdas. Al árbitro se se le fue de las manos el partido y al Real Valladolid dos puntos. Otra vez será.
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Fotografías (César Minguela). En Portada: Diego Costa lamenta la ocasión fallada en el minuto 55. Arriba: Alberto Bueno jugó en la banda izquierda y dejó en la suplencia a Marquitos.