El empate ante el Numancia, sumado a las derrotas del Recreativo y del Sporting, acerca un poco más al Real Valladolid al objetivo de la permanencia, al llegar a los 42 puntos. Con el punto sumado esta tarde, mantuvo los 10 de diferencia ante los sorianos, y ahora saca 9 (y el golaverage a favor) al Recreativo de Huelva y 8 al Sporting de Gijón, el equipo que marca ahora mismo el descenso. Por debajo quedan también Osasuna, a 6 puntos, y el Betis, a cuatro.
Ocho puntos de ventaja a falta de nueve por jugarse debe ser una renta más que suficiente para mantener la categoría, pero el objetivo del Real Valladolid debe ser ahora puntuar en Santander el próximo domingo, para certificar matemáticamente la permanencia, a falta de las dos últimas jornadas, todo un éxito para el equipo blanquivioleta, aunque en el último tercio del campeonato haya llegado con muy poca gasolina física y mental y le esté costando sangre, sudor y lágrimas puntuar.
Esta tarde, sin ir más lejos, el Real Valladolid sufrió para empatar ante el Numancia, no porque el colista fuera mejor que los blanquivioleta, sino porque los rojillos tuvieron las mejores ocasiones de gol, todas en la última media hora del partido, en la que el conjunto de Mendilibar, que hasta ese momento, si no había estado muy acertado en la construcción, al menos sí había mantenido un tono defensivo muy alto, también se diluyó en esa faceta.
Del Pino no llegó a empujar a puerta vacía un centro de Aranda; Palacios disparó fuera en una situación inmejorable; Aranda culminó con un zurdazo fuera una preciosa jugada personal; y el mismo Aranda, en el minuto 80, tiró la victoria soriana a la papelera cuando en un contraataque de tres sorianos para un defensa, picó por encima del larguero el mano a mano con Sergio Asenjo en una ocasión increíble.
Aunque el Numancia necesitaba más los puntos que el Real Valladolid -de hecho estaba a tres puntos de la salvación y ahora está a cuatro con una jornada menos-, dejó que los vallisoletanos manejaran el partido, quizá a la vista de que los locales no eran capaces de crear peligro, más allá de algunos disparos desde fuera del área. Curiosamente, la mejor ocasión del Pucela estuvo al final del partido, cuando Goitom, que llevaba un minuto sobre el césped, cabeceó a las manos de Juan Pablo cuando sus marcadores se habían comido el centro desde la banda derecha.
El Real Valladolid sigue muy atascado física y mentalmente, y los rivales lo perciben. De hecho, sin hacer grandes partidos, caso de Osasuna y Numancia, se llevan puntos y están más cerca de ganar que de perder, cuando no se cae directamente en la derrota, como en la última salida, en Riazor.
Así las cosas, el Pucela tendrá que hacer un último esfuerzo y deberá tirar de todo lo que le quede dentro para intentar sumar en El Sardinero y dejar en una buena campaña lo que pudo ser una temporada extraordinaria.
Fotografías (Gonzalo Martín). En Portada: Goitom, que salió en el minuto 87 por Víctor, cabecea a las manos de Juan Pablo en la mejor ocasión blanquivioleta. Arriba: Ogbeche, otra vez titular, buscó el gol, pero no encontró portería.