Una polémica expulsión de Jesús Rueda en el minuto 21 descafeinó el partido y puso en bandeja la victoria del Espanyol, que deja la eliminatoria muy cuesta arriba para el Real Valladolid
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El partido Real Valladolid - Espanyol correspondiente a la primera eliminatoria de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey duró 20 minutos. En ese momento, el colegiado cántabro Teixeira Vitienes, en una decisión incomprensible, decidió expulsar a Jesús Rueda y se cargó literalmente el partido. El medio centro extremeño peleó un balón alto con el pie arriba, pero Baena llegó antes con la cabeza y el colegiado señaló la infracción, el juego peligroso. Cuando todo el mundo espera, siendo muy riguroso, una tarjeta amarilla, Teixeira desenfundó la roja y mandó a Rueda a la ducha. Minuto 21. Final de la historia.
Con un jugador menos y tanto tiempo por delante, la empresa se presumía heroica y al final el Real Valladolid tuvo que rendirse ante un equipo como el Espanyol, en estado de gracia, que poco a poco empezó a mover el balón en busca de espacios para hacer daño. Tampoco es que encontrara muchos, pero es que encima la defensa blanquivioleta le ofreció uno muy claro antes del descanso y Álvaro no desaprovechó el regalo (0-1, min. 38).
Comenzada la segunda mitad, en el minuto 55, otra vez Álvaro, en un córner, dio la puntilla al partido, que se acabó por descafeinar. En realidad, la Copa nunca tuvo alcohol. Un error la derramó.
La historia rescatará de este encuentro el debut de Felipe, un joven de 17 años al que Antonio Gómez dio la oportunidad de jugar por primera vez con el primer equipo. Para él, para Raúl Navas, que debutó esta temporada, y Javi Navas, el partido será especial.
También lo será para el joven Carlos Lázaro, que acabó el partido extenuado y sufrió un cuadro de hiperventilación, tras el cual, por precaución, fue trasladado al Hospital Río Hortega para somerterle a pruebas rutinarias que descarten cualquier problema mayor.
Fotografías (Gonzalo Martín). En Portada: Keita, que dejó detalles positivos ante el Espanyol. Arriba: Lázaro, que tuvo que multiplicarse en el centro del campo tras la expulsión de Jesús Rueda.