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1-0: El Real Valladolid abrió la lata

Un gol de Sesma en el minuto 63 permitió al Pucela saltar el cerrojo de un Levante ultradefensivo y ganar el primer partido en Zorrilla

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Con toda la justicia del mundo el Real Valladolid cosechó ante el Levante su primera victoria de la temporada en Zorrilla. Sesma, con un precioso gol en el minuto 63, hizo saltar por los aires el cerrojo que el equipo valenciano había puesto por delante de su portero.

Ni en los tres tenebrosos años que el equipo blanquivioleta pasó en Segunda se vio por Zorrilla un cerrojazo como el que esta tarde montó Giovanni de Biasi, el entrenador del Levante. El equipo granota renunció al ataque de un forma descarada, con un planteamiento ultradefensivo que quizá en Italia sea más común, pero que en España ya no se estila en el fútbol profesional.

El resultado fue que el partido fue un monólogo del Real Valladolid con el balón, que tardó 63 minutos en derribar el muro del Levante. Aunque en teoría Riganó, que venía de marcar un hat-trick en la última jornada, y el brasileño Savio debían estar en punta, la realidad es que durante muchos minutos los 11 jugadores del Levante defendieron en su campo, sin tampoco presionar mucho el movimiento del balón de los vallisoletanos, y sí obsesionados por no dejar espacios entre su zaga y el portero Storari.

Ante el planteamiento del Levante, el Real Valladolid leyó bien el partido en la primera parte, sobre todo a través de Vivar Dorado, un futbolista experto que sabe imprimir al juego el ritmo que necesita. El Pucela movió bien el balón, con claridad, hasta llevar el balón a la banda con superioridad, pero en los centros al área se perdió. Todos los envíos vallisoletanos carecieron de precisión y la defensa consiguió achicar el peligro, sin que Storari tuviera ni siquiera que intervenir. La única ocasión clara en esta primera mitad estuvo en la cabeza de Rafa, que remató alto en una buena posición.

Golazo
En la segunda mitad al Real Valladolid le costó mucho más mover el balón y el Levante se encontró cada vez más a gusto en su papel. Por momentos, los vallisoletanos empezaron a sentir la ansiedad de dominar durante una hora y no poder abrir la lata. Pero tarde o temprano el cántaro se tenía que romper y el gol llegó en el minuto 63, cuando Víctor puso el enésimo centro al área y el balón, en el salto entre Llorente y el defensa Descarga, quedó suelto en el segundo palo para que Sesma se sacara un disparo con la zurda de volea a la media vuelta que se coló como una bala ante la mirada impotente de Storari. Un golazo, porque el canario estaba tapado por dos defensas y sorprendió a todos armando la pierna en un abrir y cerrar de ojos. En la sorpresa y perfecta ejecución estuvo el doble mérito.

Con el 1-0, el Levante sí intentó apretar al Real Valladolid, que, como ya sucediera en tantos partidos la pasada temporada, consiguió aguantar la victoria, pero no supo rematar al rival con más goles. En un primer momento porque no supo salir a la contra; y después, en los últimos minutos, porque no supo remacharlas, ya que dispuso un dos para uno de Sisi y Óscar Sánchez con un solo defensor granota, y, al final, un mano a mano con Storari de Ogbeche, que se hizo un lío antes de acabar disparando fuera.

Lo importante es que el Real Valladolid hizo su trabajo, poco brillante, pero a fin de cuentas efectivo, porque se quedó con los tres puntos, y el Levante no supo hacer el suyo porque renunció a ganar y no acabó ni empatando.

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Fotografías (César Minguela): antes de comenzar el encuentro se guardó un minuto de silencio en homenaje a Tomás Martín.