El Real Valladolid consiguió esta tarde ante el Málaga sumar un punto más (1-1) en su carrera de fondo hacia la permanencia. En esta ocasión el Pucela tuvo que remar a contracorriente en la primera parte, ya que Demichelis adelantó al conjunto andaluz en el minuto 8, empató por medio de Manucho antes del descanso y en la reanudación estuvo más cerca de ganar que de perder puesto que dispuso de las mejores ocasiones de gol.
En cualquier caso, el Pucela dio por bueno el empate porque el Málaga mostró las hechuras que corresponden a un equipo que sigue vivo en la Champions y es cuarto en la clasificación de la Liga. Y el Málaga también intentó ganar, aunque la zaga blanquivioleta volvió a brillar e impidió que Dani tuviera que intervenir. Tan solo una vez remató a puerta el conjunto malagueño y marcó.
El gol del Málaga espesó al Real Valladolid durante la primera parte. Con el viento a favor en el marcador, los de Pellegrini presionaron bien la salida del balón de los centrales, que no encontraron la forma de conectar con Álvaro Rubio y Sastre, hasta tal punto que tuvo que pasar media hora para que Bueno pudiera chutar a puerta.
Pese a todo, en el minuto 41 el Málaga también cometió su error defensivo y el Real Valladolid lo aprovechó. Álvaro Rubio pudo levantar la cabeza y puso un centro medido para Manucho, que ganó claramente la espalda a Demichelis. El cabezazo del angoleño fue imparable, como lo había sido el del central argentino en su tanto, que había nacido en una falta lateral.
En la segunda parte el Real Valladolid salió decidido a buscar la victoria y estuvo a punto de conseguirlo. En los primeros 25 minutos consiguió hacerse con el centro del campo y Larsson tuvo un mano a mano con Caballero que sacó el extraordinario arquero argentino; Manucho y Óscar (que salió por bueno en el minuto 58) estuvieron a centímetros de rematar a bocajarro sendos centros desde la banda derecha, y al propio Óscar se le fue largo un control en el pecho que le dejaba solo delante de Caballero.
Sin embargo, en los últimos minutos el Málaga dio un paso adelante y encerró en su parcela al Pucela, al que le empezó a costar mucho ganar los balones divididos y salir al contrataque. Tan solo Valdet Rama, que jugó la última media hora por Larsson, tuvo la punta de velocidad necesaria para desbordar a una zaga andaluza, que es de las más firmes de la Liga.
En cualquier caso, el Málaga amagó mucho, pero no pegó nunca. Tuvo muchos balones en el último tercio del campo, pero tocó y tocó sin encontrar grietas en el entramado defensivo del Pucela, que tuvo que firmar las tablas como mal menor.
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Fotografía (Ángel Becerra - @anxobecerra). Galería fotográfica completa en Facebook/RealValladolid y Google+RealValladolid.