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2-1: El Pucela arrebata el liderato al Girona

El equipo blanquivioleta se mostró muy superior a un buen rival

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El Real Valladolid es el nuevo líder de la Liga Adelante tras arrebatar este domingo esa posición de privilegio al Girona F.C., que perdió por 2-1 en un buen partido de fútbol, con todos los ingredientes para el entretenimiento de los casi 11.000 espectadores que se dieron cita en el Estadio José Zorrilla.

Sin ninguna duda, el Pucela cuajó en esta tarde dominical su mejor partido de la temporada. De otra forma, no habría ganado a un Girona que demostró el porqué llegaba a Zorrilla como líder. Si el equipo gerundense fue esta tarde inferior a su rival no fue por sus deméritos, sino por el buen momento de forma del Real Valladolid, que se aúpa a la primera tabla con toda justicia.

Especialmente bien estuvo el Pucela en la primera parte, en la que dio un auténtico recital de mantener la posesión para, a partir de ahí, desactivar a su rival y, después, tratar de hacer daño. En esa primera mitad, que empezó con un penalti detenido por Becerra (autor de la pena máxima sobre Bergdich) a disparo de Óscar Díaz, el poderío del Pucela en el centro del campo fue incontestable para un Girona, que intentó jugar al contraataque, pero que encontró con un equipo bien colocado, solidario en labores defensivas y que recuperaba rápidamente la posesión del esférico.

A pesar del contratiempo del penalti fallado, el Real Valladolid nunca bajó el pistón y su suerte se equilibró cuando Mójica, con un disparo imposible desde la misma línea de fondo, batió a un sorprendido Becerra que no pudo sacar del primer palo el duro envío del colombiano, que repetía como goleador después de su tanto en Albacete.

El partido solo se puso cuesta arriba al Pucela en el arranque de la segunda parte. El Girona salió muy fuerte tras el descanso y puso en serios problemas a la hasta entonces inexpugnable zaga blanquivioleta. De esta salida en tromba de los gerundenses nació su mejor oportunidad de gol, en un remate desviado de Sandaza tras una jugada brillante de Pons.

Al Pucela, dueño y señor del partido en la primera mitad, le temblaron las piernas en esos primeros minutos y Rubi tuvo que mover el banquillo para restablecer el orden. Primero salió Jeffren por un Óscar Díaz mentalmente tocado al ver que el gol se le niega y luego Timor por Bergdich, lo que dejó a Óscar como jugador más adelantado, a Timor para ayudar en el trabajo generoso de Sastre y Andrés Leao, y al propio Jeffren como extremo derecho.

Al paso por el último cuarto de hora, el Pucela tomó de nuevo el mando y, al contraataque, consiguió dañar al Girona. Primero Jeffren mandó una vaselina sobre Becerra al palo y después la zaga tuvo que sacar un envío envenado de Mojica.

En el minuto 82, el Pucela marcó el gol que sentenciaba el partido por medio de Jeffren, tras un envío al espacio extraordinario de Óscar. O que parecía que sentenciaba el choque, porque tan solo cinco minutos después, en el 87, se repitió el primer gol, pero en la portería de Varas: Juncá sacó un centro-chut tan cerrado que dio al palo y se coló en la portería del portero sevillano.

En los últimos minutos, más allá de la incertidumbre por el resultado ajustado, el Real Valladolid volvió a controlar la situación y al final selló una victoria justa a todas luces.

Fotografías de Ángel Becerra.