El Real Valladolid quedó apeado esta noche de la Copa del Rey de la forma más cruel. En el minuto 90 ganaba por 2-0 y estaba clasificado para los cuartos de final, pero un cabezazo inapelable del asturiano Jorge a la salida de un córner dejó K.O. al equipo blanquivioleta.
Canobbio en el minuto 24 había conseguido el primer gol y Pedro León, recién salido al terreno de juego, anotó en el minuto 77 el segundo tanto que daba la clasificación virtual a un Real Valladolid que había puesto toda la carne en el asador para estar en la siguiente ronda copera aunque al final se quedó con la miel en los labios.
El Pucela estuvo muy cerca de clasificarse, no sólo por el resultado que acarició sino por el desarrollo del partido, porque aunque todavía está muy lejos del juego que desplegó en el final del pasado año, esta vez sí fue claramente superior al Sporting, algo que en los dos partidos anteriores ante los asturianos se había echado en falta, salvo en la segunda parte del partido copero en la que el Real Valladolid sí se impuso en El Molinón.
La película tuvo el guión soñado para el Real Valladolid hasta el desenlace final, cruel con el Pucela. Los vallisoletanos salieron muy metidos en el partido, con muchas ganas de dar una alegría a la afición, pero sin confundir la rapidez con la prisa. Poco a poco se fue imponiendo en la medular y el partido se jugó en el campo enemigo. Borja cabeceó al larguero en el minuto 17 y Marcos, con una galopada sensacional desde su estrenada posición de lateral derecho (Óscar Sánchez jugó en la izquierda), sirvió en bandeja a Canobbio el 1-0.
En el minuto 29 Goitom tuvo el 2-0, pero no pudo resolver el "mano a mano" con Sergio Sánchez. Regateó al portero y se escoró demasiado, para disparar fuera. La ocasión fue clarísima.
El Sporting tan sólo inquietó a Alberto en un remate de cabeza franco de Pedro a centro de José Ángel, que se fue milagrosamente a las manos del veterano portero blanquivioleta, bien colocado.
Segunda mitad
En la segunda mitad, el Sporting, poco a poco, se fue echando cada vez más atrás para guardar la viña. Sin salir a la contra, cedió tanto terreno que el Real Valladolid, aunque no encontraba la forma de crear ocasiones de gol, sí se sentía muy próximo a marcar por la propia inercia que estaba tomando el partido.
Ya en el último cuarto de hora llegaron las jugadas decisivas para resolver el partido y la eliminatoria: en el minuto 76 el árbitro no vio un claro penalti de Aguirre a Carmelo, en la jugada siguiente Pedro León marcó el 2-0, y en el suspiro final, sin que antes el Sporting hubiera hecho absolutamente nada para marcar, se sacó de la chistera un córner y el posterior testarazo de Jorge en el primer palo. Para entonces el Real Valladolid estaba en el campo con tres centrales porque Nano había salido por Canobbio para ayudar a Iñaki Bea y Luis Prieto en este tipo de jugadas, pero esta vez no hubo fallo defensivo: el mérito del golazo, todo para un córner muy tocado, bien puesto al primer palo, y un testarazo inapelable.
El último trago fue muy amargo, pero el mal sabor de boca habrá que quitarle en la Liga, empezando por este domingo, ante el Real Betis.
Fotografías (Gonzalo Gete). En portada: los jugadores vallisoletanos, desolados tras el gol del Sporting. Arriba: Aguirre cae emparedado por Diego Camacho y José Ángel.