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3-1: El Real Valladolid no tuvo su día en Riazor

El Deportivo ganó con claridad al equipo blanquivioleta, que jugó el último cuarto de hora con Óscar Sánchez como portero por expulsión de Sergio Asenjo

No tuvo su día el Real Valladolid en La Coruña. De hecho, el equipo de Mendilibar perdió con justicia por 3-1 en su peor partido de toda la temporada. Alguna vez le iba a tocar al equipo blanquivioleta no estar fino y, desde luego, no lo estuvo en Riazor.

No es que que el Real Valladolid fuera un desastre, pero el Deportivo fue un justo y claro vencedor. El equipo gallego se jugaba la vida en el envite y salió más metido en el partido que los hombres de Mendilibar. Además, los de Lotina tuvieron mucha eficacia rematadora y marcaron en momentos decisivos que le dieron aplomo para afrontar un partido muy importante para sus intereses.

Gol tempranero
El 1-0 fue tempranero. En el minuto 7 Lopo remató un córner con la rodilla y el balón se fue al primer palo, que cubría Álvaro Rubio, pero el riojano no acertó a sacar el balón: su despeje se estrelló en Lopo y el rebote se coló en la portería de Sergio Asenjo.

El tanto deportivista dio moral a los gallegos, que presionaron con mucho fe cada intento vallisoletano por armar el juego. Los papeles se invertían. El Real Valladolid quería llevar la iniciativa, pero una y otra vez se atascaba con la marcas pegajosas del equipo blanquiazul, que, además, tuvo alguna aproximación peligrosa para haber marcado el segundo tanto, sobre todo en un despeje de Vivar que se fue al palo.

El Real Valladolid lo intentó en la primera parte, pero no pudo en absoluto con el buen trabajo defensivo del Deportivo. Sólo al borde del descanso consiguió poner en aprietos a Fabri: Álvaro Rubio botó un córner y Llorente picó el balón de cabeza para que el guardameta gallego atajara el testarazo.

Con tan sólo un gol en contra, el partido estaba vivo para la reacción del Real Valladolid en la segunda mitad, pero la esperanza se desvaneció por la vía rápida porque no se había cumplido el primer minuto de juego de la reanudación cuando un pase de Manuel Pablo para Guardado rompió el achique de la defensa visitante y el mexicano cabalgó hasta soltar su disparo desde la izquierda; Asenjo no blocó el disparo y Xisco, que seguía la jugada, remachó. El tanto debió ser anulado porque Xisco, en el pase inicial de Manuel Pablo sí había arrancado en fuera de juego y la acción acabó con su remate, pero el juez de línea se equivocó gravemente.

Sergio Asenjo, expulsado
El 2-0 fue un golpe muy duro para el Real Valladolid, que siguió intentándolo, pero cada vez con menos espacios. Consiguió arrinconar al Dépor en su campo, pero ninguno de los jugadores esta tarde de negro estuvo inspirado.

Además, en una contra inspirada, el Deportivo remató el partido en el minuto 71. Un córner del Real Valladolid acabó en una salida rapidísima de Riki y Guardado, que permitió el mexicano batir a Sergio Asenjo en su salida. 3-0.

El partido estaba acabado, aunque todavía tuvo historia. Mendilibar agotó los cambios y un minuto después Sergio Asenjo, amonestado en la primera parte por salirse del área con el balón en las manos, vio la segunda amarilla en una salida desesperada fuera del área a los pies de Riki. La zancadilla pareció clara, Asenjo asumió la acción y Óscar Sánchez tuvo que ponerse de portero hasta el final, aunque, curiosamente, no sólo no tuvo trabajo sino que el último cuarto de hora fue un monólogo blanquivioleta pese a su inferioridad numérica porque el Dépor dio el partido por ganado y ya no dio ni una carrera de más; de hecho, el Real Valladolid se fue arriba, marcó un gol y Llorente, con la zurda, falló un mano a mano con Fabri en el minuto 90. El 3-2 hubiera puesto de los nervios al Deportivo, pero...

Fotografía de portada (Efe): Xisco, autor del segundo gol, en pugna con Pedro López.

Fotografía superior (Efe): Óscar Sánchez, con la camiseta de Sergio Asenjo, jugó el último cuarto de hora como portero.