El Real Valladolid no pudo sumar su cuarta victoria consecutiva en la Liga BBVA y cayó goleado en el Ramón Sánchez Pizjuán, víctima de la tremenda pegada de la mejor versión del Sevilla en esta temporada, con un Kanouté imparable que anotó tres auténticos golazos.
Pero no fue una goleada deshonrosa para el Pucela, ni mucho menos. El Real Valladolid dio la cara ante un gran equipo, que encarriló la victoria al borde de la primera parte, en la que los vallisoletanos tutearon al equipo de Manolo Jiménez con su fútbol agresivo en la presión y vertical en el ataque. Sin embargo, 45 buenos minutos del Pucela no fueron suficientes para retirarse en el intermedio con un buen resultado porque Kanouté estuvo inspirado en el remate y firmó dos bellos goles que dieron tranquilidad a su equipo para afrontar con confianza y acierto la segunda mitad, en la que sí consiguió imponerse al conjunto de Mendilibar y sentenciar la victoria con dos nuevos tantos, uno de Luis Fabiano (min. 57) y otro de Kanouté (min. 70).
Ante un Sevilla menos inspirado el Real Valladolid de esta noche hubiera podido arrancar algo positivo. Su forma de encarar el partido fue atrevida, con Sesma, Canobbio, Pedro León y Goitom muy activos en la primera presión y decididos a buscar con agresividad la portería de Palop.
Pronto Kanouté puso de manifiesto su inspiración. En el minuto 8, con el Real Valladolid buscando el área contraria, la contra andaluza fue mortal: Romaric encontró el desmarque de Kanouté por el lado contrario y el malí, con el control, se preparó el terreno para cruzar el derechazo lejos del alcance de Justo Villar.
Goitom sigue en racha
Pese al tanto, el Real Valladolid no se descompuso. Al contrario, fiel a su idea del fútbol, siguió corriendo, jugando y buscando el gol, que encontró a balón parado en el minuto 22. Canobbio puso una falta lateral en el corazón del área pequeña y Goitom, libre de marcaje, se anticipó a la salida de Palop para cabecear el 1-1.
Con el empate, el partido entró siguió con mucho dinamismo, sin un claro dominador. En el toma y daca de ataques y contraataques, de velocidad y presión por parte de ambos equipos, Kanouté volvió a desequilibrar el choque al filo del descanso (min. 43). Navas centro desde la derecha y el africano, en estado de gracia, aguantó lo justo para que la defensa vallisoletana se metiera muy cerca de Villar mientras él esperaba cuatro metros más atrás el envío atrás del extremo sevillano, que puso un centro medido para que Kanouté voleara de forma imparable el 2-1.
Esa ventaja con la que el Sevilla se fue al descanso fue crucial en el desenlace del partido porque permitió al equipo de Manolo Jiménez encarar con tranquilidad la segunda parte, hasta que encontró la forma de meter el cuchillo al Real Valladolid. En el minuto 57 un robo de Adriano pilló a la zaga blanquivioleta muy adelantada y Luis Fabiano supo aguantar la línea hasta que su compatriota Adriano soltó el pase que acabó con el delantero frente a Justo Villar, que aguantó bien la llegada, pero no pudo evitar el regate y el disparo que puso el 3-1. Iñaki Bea, que había llegado a defender la portería, tampoco encontró el balón en su carrera.

Fotografía (AFP): Luis Fabiano celebra con la grada su tanto, con Villar, desolado, en primer término.
El tercer gol sevillano sí hizo mella en la resistencia vallisoletana. Los de Mendilibar pasaron unos minutos malos, en los que pudieron encajar el cuarto en un cabezazo de Luis Fabiano que se estrelló en el palo.
Pese al empuje del Sevilla, el Real Valladolid tuvo ocasión de haberse metido en el partido, pero Vivar Dorado, que junto a Víctor acababa de salir al terreno de juego (por Borja y Pedro León, respectivamente), no pudo culminar una jugada sensacional de todo el ataque blanquivioleta. Pedro López centró al área, pero el remate franco de Vivar Dorado se fue al cuerpo de un defensa.
Dos minutos después, en el 70, el partido se acabó. Del posible 3-2 se pasó al definitivo 4-1, con un centro de Fernando Navarro para el cabezazo sensacional de Kanouté, que se había desmarcado entre Luis Prieto e Iñaki Bea, los dos centrales vallisoletanos. El centro fue medido y el testarazo inapelable, como corresponde a uno de los mejores delanteros del mundo.
En los últimos 20 minutos, el Real Valladolid entendió que el partido se había terminado y se dedicó a parar las oleadas de un Sevilla crecido y que intentaba gustarse en su juego. Víctor, Canobbio y Sesma intentaron buscar alguna jugada para maquillar la goleada, pero el 4-1 ya no se movió.
Con la cara alta, pero hecha un cromo por las bofetadas de Kanouté, el Real Valladolid tuvo que rendirse ante la evidencia de que puntuar en el Ramón Sánchez Pizjuán ante un buen Sevilla, ante el Sevilla que esta noche tuvo enfrente, no está a su alcance.
Fotografías (Efe). En portada: Kanouté se escapa de Marcos en el preludio del primer gol del Sevilla. Arriba: Borja trata de frenar un avance de Luis Fabiano.