Hubo un momento de la competición en la que corrieron ríos de tinta sobre la escasa eficacia del Real Valladolid a la hora de ver portería contraria. Fueron los meses de noviembre y diciembre, cuando el conjunto blanquivioleta acusó sobremanera las ausencias por lesión de Roger y Alfaro y firmó una producción goleadora bastante pobre. El Pucela se mantenía arriba gracias a un excepcional trabajo defensivo, pero lo cierto es que hasta la fortuna le daba la espalda y fallaba ocasiones muy claras.
Afortunadamente, las dudas en ataque han pasado a mejor vida a golpe de goleada. Las infligidas a Barcelona B (7-0), Mallorca (1-5), Racing (1-4), Sporting (3-0) o Numancia (4-0). Hasta el punto de que el Pucela es el máximo goleador de la categoría, con 47 dianas en 29 partidos. El conjunto de Rubi lidera una clasificación en la que por detrás aparecen Las Palmas (46), Zaragoza (45), Betis (44), Ponferradina (42, Girona (41) y Sporting (41).
Lo mejor de todo es que no ha sido necesario refrendar la teoría de la manta corta, la que dice que o atacas bien o defiendes bien. El equipo blanquivioleta ha mantenido su magnífico rendimiento defensivo y es el segundo equipo menos goleado en Liga (24), empatado con el Betis y solo por detrás del Sporting (23). De este modo, el Pucela es el que mejor diferencia de goles tiene en la competición, con 23 a favor.